Importaciones de petróleo venezolano en Texas se disparan por la guerra en Irán y el cierre del estrecho de Ormuz
Las refinerías de la costa del Golfo de EE.UU. multiplicaron sus compras de crudo venezolano para compensar las interrupciones en Oriente Medio. Envíos pasaron de 110.000 barriles diarios en enero a 575.000 en junio, el nivel más alto desde 2018.


Las refinerías de la costa del Golfo de Estados Unidos incrementaron drásticamente sus compras de petróleo venezolano para compensar las interrupciones del suministro desde Oriente Medio, en medio de la crisis energética desatada por la guerra en Irán. Según datos del gobierno estadounidense, los envíos pasaron de un promedio de 110.000 barriles diarios en enero a 575.000 en junio, el volumen medio más alto registrado desde 2018.
El repunte comenzó después de que Estados Unidos detuvo a Nicolás Maduro en enero, momento desde el cual Washington tomó el control de la industria petrolera de Venezuela, según reseñó El Nacional citando a The Texas Tribune. Texas se convirtió en el principal destino del crudo venezolano, concentrando el 43% de las importaciones, de acuerdo con S&P Global Energy. Más de diez refinerías en Texas pueden procesar el petróleo pesado venezolano. Luisiana recibió otro 39% de los cargamentos, mientras que el resto se envió a instalaciones en Misisipi y Delaware.
El regreso del petróleo venezolano a las refinerías estadounidenses coincide con las dificultades para transportar crudo a través del estrecho de Ormuz, una vía clave para el suministro global. Los cierres intermitentes de esa ruta, provocados por el conflicto bélico en Irán, han afectado los suministros de varios países de Oriente Medio y obligaron a las plantas de la costa del Golfo a buscar proveedores alternativos.
Datos clave
| Indicador | Valor |
|---|---|
| Importaciones diarias de crudo venezolano a EE.UU. en enero 2026 | 000 barriles |
| Importaciones diarias en junio 2026 | 000 barriles |
| Porcentaje recibido por Texas | 43% |
| Porcentaje recibido por Luisiana | 39% |
| Aumento desde el cierre del estrecho de Ormuz (finales de febrero) | Casi se cuadruplicaron |
“No sorprende que Estados Unidos esté importando mucho petróleo venezolano, porque es necesario, sobre todo ahora que el estrecho está cerrado”, dijo Debnil Chowdhury, analista de refinación de S&P Global Energy, al medio estadounidense. Los datos federales muestran que las compras casi se cuadruplicaron desde el cierre del estrecho de Ormuz a finales de febrero.
Contexto del control estadounidense sobre la industria petrolera venezolana
El cambio en el flujo de crudo responde a un giro geopolítico relevante. Tras la detención de Nicolás Maduro en enero de 2026, Washington asumió el control de la industria petrolera de Venezuela, lo que permitió reanudar los envíos hacia Estados Unidos de manera más directa. Hasta entonces, las sanciones impuestas por la administración estadounidense habían limitado las exportaciones venezolanas. La nueva situación facilitó que las refinerías de la costa del Golfo pudieran sustituir el crudo de Oriente Medio con el venezolano, evitando una escasez más grave.
Sin embargo, el control estadounidense también implica que los ingresos petroleros de Venezuela quedan bajo administración externa, lo que tiene consecuencias directas para la economía del país. La producción actual ronda el millón de barriles diarios, de los cuales aproximadamente la mitad se dirige a la costa del Golfo. Para 2027, los analistas prevén que la producción venezolana alcance un nuevo techo de alrededor de 1,15 millones de barriles por día, pero advierten que el crecimiento podría perder fuerza.
Perspectivas de los analistas
Pese al rápido crecimiento de las importaciones, los analistas consideran que el aumento podría estabilizarse el próximo año. Venezuela ha producido cerca de un millón de barriles diarios durante los últimos meses, y la mitad de ese volumen se envía a las refinerías estadounidenses. Para 2027, la producción nacional podría situarse alrededor de 1,15 millones de barriles por día, un nivel que aún está lejos de los picos históricos de más de 3 millones alcanzados a finales de los años noventa.
La dependencia de Estados Unidos como principal comprador del crudo venezolano plantea interrogantes sobre la sostenibilidad de la recuperación productiva. Si el conflicto en Irán se resuelve o el estrecho de Ormuz se reabre de forma estable, las refinerías podrían volver a sus proveedores tradicionales, dejando a Venezuela sin un mercado asegurado. Además, la infraestructura petrolera venezolana sigue deteriorada tras años de falta de inversión y mantenimiento, lo que limita la capacidad de aumentar la producción por encima de los niveles actuales.
Implicaciones para los lectores venezolanos
El repunte de las exportaciones de petróleo a Texas no se traduce necesariamente en beneficios directos para la población venezolana. Los ingresos generados por esas ventas están bajo control de Estados Unidos, y el gobierno de Washington ha condicionado la liberación de fondos a avances políticos y humanitarios. Mientras tanto, la economía venezolana sigue enfrentando altos niveles de inflación, escasez de combustibles en el mercado interno y una caída del poder adquisitivo.
Para los venezolanos que siguen la economía del país, la noticia refleja cómo la geopolítica global redefine el lugar de Venezuela en el mercado energético mundial. La dependencia de un único comprador y la falta de soberanía sobre la gestión de la industria petrolera son factores que seguirán marcando el rumbo económico del país en los próximos meses.
Fuente: El Nacional, «Se disparan las importaciones de petróleo venezolano en Texas en medio de la guerra contra Irán», 28 de julio de 2026. https://www.elnacional.com/2026/07/se-disparan-las-importaciones-de-petroleo-venezolano-en-texas-en-medio-de-la-guerra-contra-iran/
Fuente
El Nacional Publicacion original: 2026-07-28T17:22:35+00:00
Redacción Noticias Venezuela
Colaborador editorial.
