La decadencia institucional en Venezuela: el espejo de una justicia capturada y sus efectos en la vida diaria
Una columna de opinión en Runrunes analiza cómo la manipulación del sistema de justicia, ejemplificada en el nombramiento de Nicolás Maduro por parte del TSJ tras las elecciones de 2024, ha erosionado las garantías ciudadanas y normalizado la ilegalidad en la vida cotidiana de los venezolanos.


Una columna de opinión publicada por Runrunes el 21 de septiembre de 2026, bajo la firma de un analista, plantea una reflexión sobre el estado de la justicia y la institucionalidad en Venezuela, enmarcándola dentro de un fenómeno más amplio de decadencia civilizatoria en Occidente. El texto, titulado «Venezuela, ante el espejo de la decadencia», utiliza como punto de partida un hecho concreto: la decisión del Tribunal Supremo de Justicia (TSJ) de nombrar a Nicolás Maduro como presidente, luego de que este fuera derrotado en las elecciones presidenciales de 2024 por Edmundo González Urrutia.
La columna no es una noticia en sí misma, sino un análisis que busca conectar ese evento judicial con las consecuencias que tiene para el ciudadano común. Para los lectores de Noticias Venezuela, la reflexión toca un tema que trasciende la política de alto nivel: la erosión de las garantías legales que protegen a las personas en su vida diaria, desde un trámite administrativo hasta un conflicto vecinal o una denuncia penal.
La normalización de la ilegalidad como experiencia cotidiana
El análisis sostiene que cuando el sistema de justicia se pliega al poder político para «forjar desde lo judicial la mentira política», se abre la puerta a que cualquier atentado contra la ley sea justificado y normalizado. Esto no es un concepto abstracto. En Venezuela, millones de personas han experimentado en carne propia la dificultad de acceder a un juez independiente para resolver disputas laborales, reclamar derechos de propiedad, enfrentar desalojos o denunciar abusos de funcionarios públicos.
La columna recuerda que, en un Estado de derecho, el juez independiente es el «único mecanismo de protección» que tienen los ciudadanos frente al poder arbitrario. Cuando ese mecanismo falla, el ciudadano queda a merced de la discrecionalidad del funcionario de turno. La experiencia de tener que recurrir a «palancas», contactos o pagos informales para agilizar un trámite o conseguir una decisión favorable es, para muchos venezolanos, parte del paisaje cotidiano. La columna sugiere que esa realidad no es un accidente, sino la consecuencia de una decisión política deliberada de capturar al poder judicial.
Datos clave
| Aspecto | Detalle |
|---|---|
| Hecho base | TSJ nombró a Nicolás Maduro presidente tras ser derrotado en elecciones de 2024 por Edmundo González Urrutia |
| Efecto señalado | Normalización de la ilegalidad y pérdida del juez independiente como protección ciudadana |
| Contexto mayor | Fenómeno de decadencia civilizatoria en Occidente, con dictaduras del siglo XXI que no son ideológicas sino «satrapías electivas» |
| Consecuencia para el lector | Dificultad para acceder a justicia imparcial en conflictos laborales, civiles o administrativos |
El papel del juez: de garante a notario del poder
Uno de los puntos centrales de la columna es la transformación del rol del juez. El texto describe cómo el juez ha pasado de ser un garante de derechos a un «notario para el registro del mal absoluto», limitado a «legalizar las ilegalidades por vía del fraude semántico». Esta crítica no es nueva en el debate público venezolano, pero la columna la sitúa dentro de una tradición de pensamiento que cita a San Agustín y al papa emérito Joseph Ratzinger: «Quita el derecho y, entonces, ¿qué distingue el Estado de una gran banda de bandidos?».
Para el lector común, esta reflexión tiene implicaciones prácticas. Cuando un juez de primera instancia rechaza una solicitud de amparo constitucional sin entrar en el fondo del asunto, o cuando una sala del TSJ admite un recurso que claramente viola los plazos legales, se está reproduciendo ese patrón. La columna no ofrece casos concretos, pero invita a reconocer que esos ejemplos «están a la vista» de quien sigue la realidad venezolana.
La geopolítica de la decadencia: pactos espurios y tutores extranjeros
El análisis también aborda la dimensión internacional de la crisis institucional venezolana. Señala que la «satrapía reinante» paga el precio de su permanencia en el poder a su «tutor extranjero de circunstancia», identificando a Cuba en el pasado y a Estados Unidos en el presente. La columna afirma que se pactan negocios sobre el petróleo «unas veces con gobiernos y otras con sus criminales asociados», y que la contraparte estadounidense, a pesar de su propia decadencia, firma esos pactos mientras pide que se nombren nuevos jueces para administrar una justicia «decente» en el futuro.
Esta parte del análisis toca un punto sensible para los venezolanos que siguen las negociaciones políticas entre el gobierno de Maduro y la administración estadounidense. La columna plantea una paradoja: ¿cómo se puede construir un Estado de derecho sobre acuerdos que, en su origen, son «fraudulentos» y «violatorios del propio orden constitucional»? La pregunta queda abierta, pero resuena en un contexto donde se han firmado acuerdos parciales, como los de Barbados en 2023, que luego fueron incumplidos por ambas partes.
La diáspora como espejo de la persecución
Un dato que la columna menciona de pasada, pero que tiene un peso enorme para los lectores, es la referencia a la diáspora venezolana como «la diáspora judía del siglo XXI». La cifra de que Venezuela «purgó al 30% de su población» es una hipérbole analítica, pero refleja una realidad innegable: más de 7 millones de venezolanos han abandonado el país desde 2015, según datos de la Plataforma de Coordinación Interagencial para Refugiados y Migrantes de Venezuela (R4V). Para esos millones, la falta de justicia independiente no es un debate académico, sino una de las razones que los llevó a emigrar.
La columna vincula directamente la captura del sistema judicial con la persecución política y la emigración forzada. Cuando un juez no protege al ciudadano, la salida del país se convierte en la única opción para quienes se sienten amenazados por el poder. Este es un punto que conecta con la experiencia de muchas familias venezolanas que tienen al menos un familiar en el exterior.
La lección de Platón y la urgencia de bajar a la tierra
El análisis cierra con una referencia al dilema platónico entre la «patria interior» y la «ciudad patria», y a la necesidad de que los filósofos (en sentido amplio, las personas de principios) bajen a la tierra y participen en la vida del Estado para superar sus males. La columna reconoce que el «ecosistema» actual, donde la política es un «terreno cerrado para un combate o torneo», desalienta esa participación, pero la considera urgente.
Para el lector de Noticias Venezuela, esta parte puede leerse como un llamado a no abandonar el espacio público, a pesar de la desazón. La columna no ofrece soluciones concretas, pero sí una clave de lectura: la decadencia no es un destino inevitable, sino el resultado de decisiones que pueden ser revertidas si hay voluntad de hacerlo.
Qué significa esto para el lector en su día a día
Más allá del análisis filosófico y político, la columna de Runrunes invita a una reflexión práctica. Para un venezolano que necesita resolver un problema legal hoy, las opciones son limitadas. La Defensoría del Pueblo, el Ministerio Público y los tribunales ordinarios operan bajo las mismas restricciones institucionales que el TSJ. Las organizaciones no gubernamentales de derechos humanos, como Provea o Acceso a la Justicia, documentan casos de detenciones arbitrarias, falta de debido proceso y decisiones judiciales motivadas políticamente.
La columna no es una guía de acción, pero sí un recordatorio de que la calidad de la justicia que recibe un ciudadano depende, en última instancia, de la independencia del juez que lo atiende. Cuando esa independencia desaparece, el ciudadano pierde su principal herramienta de defensa frente al poder.
Fuente: Runrunes – «Venezuela, ante el espejo de la decadencia» (https://runrun.es/opinion/620497/decadencia-de-occidente/)
Fuente
Runrunes Publicacion original: 2026-09-21T03:00:47+00:00
Redacción Noticias Venezuela
Colaborador editorial.
