Marshall Billingslea rechaza burlas por el peso de Maduro y Cilia: “Si se ven más delgados, es porque lo necesitaban”
El exsubsecretario del Tesoro de EE.UU. advierte que trivializar la pérdida de peso de los exgobernantes minimiza la crisis alimentaria que sufrió la población venezolana. Compara la dieta carcelaria con los CLAP y detalla las calorías que reciben.


Marshall S. Billingslea, exsubsecretario de Financiación del Terrorismo del Departamento del Tesoro de Estados Unidos, se pronunció sobre las burlas que circularon en redes sociales por el cambio físico de Nicolás Maduro y Cilia Flores, quienes están recluidos en el Metropolitan Detention Center en Brooklyn. En sus declaraciones, Billingslea pidió no trivializar la pérdida de peso de los exgobernantes, ya que ese enfoque desvía la atención de la crisis humanitaria que padeció el pueblo venezolano durante años.
El contexto de la detención
Nicolás Maduro y su esposa, Cilia Flores, fueron detenidos en Estados Unidos y actualmente se encuentran en el centro de detención federal de Brooklyn. Desde su ingreso, han circulado imágenes y comentarios sobre su apariencia física, con algunos usuarios en redes sociales refiriéndose a una supuesta “dieta Maduro”. Billingslea, quien lideró la lucha contra el financiamiento del terrorismo en el Tesoro estadounidense, consideró que ese tipo de expresiones son inapropiadas.
El exfuncionario recordó que el término “dieta” banaliza el uso deliberado del hambre como herramienta de control social durante el régimen de Maduro. “Recomiendo no hacerlo. Baratea un término que se refiere propiamente al uso deliberado del hambre como herramienta de control social por parte del régimen”, señaló.
Las declaraciones de Billingslea
En una serie de declaraciones recogidas por medios internacionales, Billingslea detalló las condiciones alimentarias dentro del sistema penitenciario estadounidense. Aseguró que Maduro y Flores reciben una cantidad adecuada de nutrición, aproximadamente entre 2600 y 2800 kilocalorías al día, con comidas saludables que cumplen con los estándares internacionales para reclusos.
“Maduro y Flores están recibiendo la cantidad adecuada de nutrición — ~2600-2800 kilocalorías al día — con comidas saludables que no se parecen en nada a la basura que Alex Saab metía en las cajas CLAP”, afirmó Billingslea, en referencia al empresario colombiano señalado por su papel en los programas de abastecimiento estatal en Venezuela.
El exsubsecretario también aclaró que los cambios en la apariencia de los detenidos responden a la reducción de excesos corporales y a las rutinas impuestas dentro del recinto judicial. “Si se ven más delgados, es porque los tiranos bailarines de salsa necesitaban perder peso”, comentó, en un tono que combinó crítica con datos concretos.
La comparación con la crisis humanitaria en Venezuela
Billingslea subrayó que la dieta dentro de la cárcel estadounidense es muy superior a la que recibieron millones de venezolanos durante la emergencia humanitaria compleja. Recordó las severas restricciones nutricionales que atravesó la población debido al colapso económico provocado por las políticas del gobierno de Maduro. Los programas de alimentación estatales, como las cajas CLAP, fueron criticados por su baja calidad nutricional y por estar vinculados a casos de corrupción.
El exfuncionario instó a la opinión pública a mantener el foco en las consecuencias de la gestión política y no en bromas superficiales. Reiteró que la privación de alimentos a la sociedad civil constituye un problema estructural que no debe asociarse con la reclusión de los procesados.
Datos clave
| Aspecto | Detalle |
|---|---|
| Centro de detención | Metropolitan Detention Center, Brooklyn, Nueva York |
| Calorías diarias recibidas | 2600 – 2800 kilocalorías por día |
| Alimentación | Comidas saludables, estándares internacionales para reclusos |
| Comparación con CLAP | Billingslea calificó las cajas CLAP como “basura” en contraste con la dieta carcelaria |
Por qué esto importa para los venezolanos
El debate sobre la alimentación de Maduro y Flores no es un asunto menor para quienes vivieron la crisis humanitaria en Venezuela. Millones de personas padecieron hambre, desnutrición y falta de acceso a alimentos básicos durante los años más críticos del régimen. Las declaraciones de Billingslea ponen sobre la mesa un contraste evidente: mientras la población venezolana sufría restricciones severas, los líderes que hoy están detenidos reciben una dieta controlada pero adecuada en el sistema penitenciario estadounidense.
Además, el llamado a no trivializar el hambre es un recordatorio de que la desnutrición fue utilizada como herramienta de control social. Las organizaciones de derechos humanos han documentado cómo la distribución irregular de alimentos y la corrupción en los programas sociales agravaron la emergencia. Para los venezolanos, este tema sigue siendo sensible, ya que muchos aún enfrentan dificultades para acceder a una alimentación completa y de calidad.
El caso también muestra cómo el sistema judicial estadounidense garantiza condiciones mínimas de salud y alimentación a los reclusos, un estándar que contrasta con la precariedad de las cárceles venezolanas, donde la desnutrición y las enfermedades son comunes. La comparación inevitablemente lleva a reflexionar sobre la justicia y la responsabilidad de quienes gobernaron.
Fuente: El Nacional – https://www.elnacional.com/2026/07/marshall-billingslea-rechazo-comentarios-sobre-el-peso-de-nicolas-maduro-y-cilia-flores-si-se-ven-mas-delgado-es-porque-lo-necesitaban/
Fuente
El Nacional Publicacion original: 2026-07-25T12:49:13+00:00
Redacción Noticias Venezuela
Colaborador editorial.
