The New York Times: Corrupción y opacidad persisten en la industria petrolera venezolana tras la salida de Maduro
Un reporte de The New York Times revela que, a pesar de los anuncios de transparencia y los cambios en la administración, la corrupción y la opacidad siguen siendo características dominantes en la industria petrolera venezolana, incluso después de la salida de Nicolás Maduro. La influencia de antiguos operadores del ch


La industria petrolera venezolana, pilar fundamental de la economía del país, continúa siendo un campo fértil para la corrupción y la opacidad, según un exhaustivo reporte publicado por The New York Times. El informe destaca que, a pesar de los cambios políticos y los anuncios de transparencia realizados tras la salida de Nicolás Maduro del poder, persisten dudas significativas sobre el manejo de los ingresos petroleros y la erradicación de los esquemas irregulares que han caracterizado al sector durante años.
El análisis de The New York Times subraya que tanto el gobierno de Estados Unidos, bajo la administración de Donald Trump, como la nueva administración venezolana, liderada por Delcy Rodríguez, prometieron una mayor supervisión y control sobre los ingresos del petróleo venezolano. Sin embargo, la realidad muestra un panorama donde la información es escasa y las acciones concretas para desmantelar las redes de corrupción son insuficientes.
Promesas de Transparencia sin Cumplir
Tras la salida de Maduro, se generaron expectativas sobre una nueva era de transparencia en la gestión petrolera. El presidente de Estados Unidos, Donald Trump, aseguró que Washington tomaría el control de las ventas de crudo venezolano, con la condición de que Caracas presentara reportes periódicos sobre el manejo de los fondos. En paralelo, la administración venezolana lanzó el portal “Transparencia Soberana”, una plataforma que, según Delcy Rodríguez, permitiría rastrear cada dólar proveniente del petróleo.
Sin embargo, el informe de The New York Times revela que estas iniciativas han arrojado pocos resultados tangibles. El portal “Transparencia Soberana” apenas registra una publicación, en la que se menciona un ingreso de 300 millones de dólares por ventas de combustible en marzo para financiar un aumento salarial. No obstante, esta publicación carece de detalles cruciales como los compradores, los contratos o las condiciones de las operaciones, lo que impide cualquier verificación real de la transparencia prometida.
La Persistencia de la Corrupción Estructurada
El análisis del diario estadounidense profundiza en la raíz del problema, señalando que detrás de la aparente política de transparencia, persiste una industria marcada por años de corrupción, favoritismo y negocios opacos. Documentos internos de PDVSA y testimonios de personas vinculadas al sector revelan que, durante los últimos años del gobierno de Maduro, miles de millones de dólares desaparecieron a través de esquemas irregulares de exportación petrolera.
Uno de los nombres más destacados en estas revelaciones es el de Carlos Malpica Flores, sobrino de Cilia Flores, identificado por diversas fuentes como uno de los principales operadores financieros del círculo de Maduro. Malpica Flores fue sancionado por Estados Unidos en diciembre pasado, acusado de facilitar la corrupción del régimen. Los registros internos obtenidos por The New York Times muestran que empresas vinculadas a Malpica exportaron petróleo venezolano por miles de millones de dólares entre 2021 y 2022, sin realizar pagos completos a PDVSA.
Esquemas Irregulares y Compañías Fantasma
Parte de estas operaciones se llevó a cabo mediante compañías fantasma y acuerdos poco transparentes, incluyendo contratos de “petróleo por alimentos” que, en muchos casos, se desviaron para el enriquecimiento privado. Un caso particularmente llamativo es el de Hangzhou Energy, una empresa registrada en China que obtuvo condiciones sumamente favorables para comercializar crudo venezolano, a pesar de no contar con experiencia previa conocida en el sector energético.
Según los documentos internos, Hangzhou Energy recibió autorización para exportar una parte significativa del petróleo venezolano a cambio de una cantidad no especificada de “ayuda humanitaria”. Las investigaciones también revelan que algunos pagos relacionados con estas operaciones se realizaban en bolívares a través de Bandes, el banco estatal venezolano. Este mecanismo generaba enormes beneficios privados, mientras que el Estado recibía recursos devaluados por la alta inflación del país.
Influencia del Chavismo en el Negocio Petrolero
A pesar de los cambios dentro de PDVSA y la remoción de varios funcionarios cercanos al antiguo gobierno tras la salida de Maduro, el informe de The New York Times advierte que parte de la estructura económica construida durante el chavismo sigue intacta. Empresarios y operadores vinculados al viejo poder continúan manteniendo una influencia considerable dentro del negocio petrolero venezolano.
Esto plantea serias dudas sobre la verdadera voluntad política para desmantelar por completo el sistema de corrupción que ha dominado la principal fuente de ingresos de Venezuela durante años. En medio de los anuncios de auditorías y supervisión internacional, la opacidad y la persistencia de las redes de corrupción sugieren que el camino hacia una gestión transparente y eficiente de la industria petrolera venezolana aún es largo y complejo.
Datos clave
| Característica | Detalle |
|---|---|
| Fuente del informe | The New York Times |
| Acusación principal | Corrupción y opacidad persistente en PDVSA |
| Período afectado | Tras la salida de Nicolás Maduro |
| Figuras mencionadas | Carlos Malpica Flores, sobrino de Cilia Flores |
La continuidad de la corrupción en la industria petrolera, tal como lo expone The New York Times, es de vital importancia para los lectores venezolanos. La falta de transparencia en la gestión de los ingresos petroleros tiene un impacto directo en la economía del país y en la calidad de vida de sus ciudadanos, ya que el petróleo es la principal fuente de divisas y el motor fundamental del desarrollo nacional. La persistencia de estos esquemas irregulares significa que los recursos que deberían destinarse a servicios públicos, infraestructura y programas sociales, continúan siendo desviados, lo que frena cualquier posibilidad de recuperación económica y profundiza la crisis humanitaria. Para el ciudadano común, esto se traduce en la escasez de productos básicos, la inflación galopante y la precariedad de los servicios esenciales, manteniendo a Venezuela en un ciclo de inestabilidad y subdesarrollo.
Fuente: El Nacional (https://www.elnacional.com/2026/05/the-new-york-times-corrupcion-y-opacidad-siguen-marcando-la-industria-petrolera-venezolana-tras-salida-de-maduro/)
Fuente
El Nacional Publicacion original: 2026-05-12T01:24:25+00:00
Redaccion Noticias Venezuela
Colaborador editorial.
