El personal médico y de enfermería en los hospitales públicos de Venezuela se encuentra en una situación crítica, trabajando bajo condicione
El personal médico y de enfermería en los hospitales públicos de Venezuela se encuentra en una situación crítica, trabajando bajo condicione


El personal médico y de enfermería en los hospitales públicos de Venezuela se encuentra en una situación crítica, trabajando bajo condiciones extremas marcadas por salarios que no cubren ni siquiera los gastos básicos de transporte. Esta precaria realidad se agrava ante la emergencia generada por los recientes terremotos, que han puesto a prueba un sistema de salud ya de por sí colapsado.
Salarios ínfimos y gastos de bolsillo
Médicos y enfermeras de hospitales públicos en Caracas están atendiendo a los heridos por el doble terremoto con salarios base que, según testimonios recogidos por Efe, no superan el dólar mensual. «A mí me pueden depositar (el salario) y yo no me doy cuenta. Lo que te puedo decir es que no alcanza ni para el transporte. Nosotros pagamos para ir a trabajar», confesó un médico pediatra del Hospital Miguel Pérez Carreño, quien prefirió mantener el anonimato.
Esta situación obliga a muchos profesionales de la salud a complementar sus ingresos trabajando en el sector privado, donde la remuneración es considerablemente más alta. Esta dualidad les permite, sin embargo, continuar prestando servicios en los hospitales públicos, una labor que muchos consideran un acto de vocación. Los salarios base reportados rondan los 130 bolívares, equivalentes a unos 20 centavos de dólar al mes, complementados por bonos gubernamentales que, sumados, no alcanzan los 200 dólares mensuales y se pagan en bolívares al tipo de cambio oficial del día.
Hospitales en precarias condiciones
El Hospital Miguel Pérez Carreño, un centro de salud tipo cuatro diseñado para casos de alta especialización, ya presentaba serias deficiencias antes de la emergencia por los terremotos de magnitud 7.2 y 7.5, que han dejado miles de heridos. «El hospital siempre ha estado muy mal dotado», señaló el médico, describiendo un centro que debería resolverlo todo pero carece de servicios básicos como laboratorio y bacteriología, y cuyo servicio de imagen fue activado recientemente.
La capacidad de atención de estos centros se ve saturada por la afluencia de pacientes heridos, sumado a las condiciones preexistentes de falta de insumos y equipos.
La respuesta ciudadana: un salvavidas temporal
Ante la escasez de recursos, la sociedad civil ha respondido con una ola de donaciones que han sido cruciales para dotar a los hospitales de insumos básicos como pañales, jeringas y gasas. Sin embargo, la magnitud de la emergencia ha superado incluso esta generosa respuesta ciudadana. Equipos especializados y de alto costo, que pueden oscilar entre los 1.000 y 2.500 dólares, son inaccesibles para la donación y esenciales para el tratamiento de pacientes críticos.
Urgencia y amputaciones
La respuesta a la emergencia por los terremotos ha sido calificada como tardía por el personal médico. Numerosos pacientes han sufrido heridas graves que han requerido amputaciones. «Hemos recibido a pacientes en muy malas condiciones. Tan en malas condiciones que muchos han terminado con alguna amputación. Por lo menos un 60% están amputados. Tenemos al menos 30 pacientes (niños) desde el miércoles», detalló el pediatra.
Turnos extenuantes y solidaridad del personal
El personal de salud en hospitales públicos muestra un agotamiento extremo. El médico pediatra reportó haber trabajado jornadas de 16 horas diarias desde el inicio de la emergencia. Enfermeras del mismo hospital han extendido sus turnos hasta 24 horas, según confirmaron tres enfermeras consultadas por Efe, también bajo condición de anonimato. En el servicio de Medicina Interna del Pérez Carreño, un turno puede involucrar a siete enfermeras atendiendo a 40 pacientes.
La falta de ambulancias para traslados en situaciones catastróficas se hizo evidente, con pacientes siendo transportados en vehículos particulares. A pesar de las dificultades, la solidaridad entre el personal se mantiene, con grupos de voluntarios instalando laboratorios móviles para procesar muestras y asistir a los pacientes.
Datos clave
| Aspecto | Detalle |
|---|---|
| Salario base médico | Menos de 1 dólar al mes (aproximadamente 130 bolívares) |
| Salario total estimado | Menos de 200 dólares al mes (incluyendo bonos) |
| Gasto principal del personal | Transporte para ir a trabajar |
| Insumos en hospitales | Mayormente por donaciones civiles |
| Equipos especializados | Costo elevado, inaccesibles para donaciones |
| Amputaciones post-terremoto | Aproximadamente el 60% de los heridos graves |
| Duración de turnos | Hasta 16-24 horas para médicos y enfermeras |
La situación de los médicos en Venezuela, quienes pagan para poder trabajar mientras atienden emergencias críticas como la causada por los terremotos, subraya la profunda crisis del sistema de salud pública. La dependencia de donaciones civiles para insumos básicos y la imposibilidad de adquirir equipos especializados plantean un panorama sombrío para la atención médica en el país. La vocación de servicio del personal de salud se enfrenta a una realidad de precariedad económica y logística que pone en riesgo la vida de los pacientes.
Fuente: El Nacional – https://www.elnacional.com/2026/06/pagamos-para-ir-a-trabajar-asi-atienden-los-medicos-en-venezuela-a-heridos-por-los-terremotos/
Fuente
El Nacional Publicacion original: 2026-06-30T19:16:32+00:00
Redacción Noticias Venezuela
Colaborador editorial.
