Jorge Thielen Armand en Cannes: «Cada película que se hace en Venezuela puede ser la última
El cineasta venezolano Jorge Thielen Armand presentó su tercer largometraje, 'La muerte no tiene dueño', en la Quincena de Cineastas de Cannes, destacando los retos y recompensas de filmar en su país natal.


El cineasta venezolano Jorge Thielen Armand llevó la representación de su país al prestigioso Festival de Cannes con la presentación de su tercer largometraje, ‘La muerte no tiene dueño’, en la Quincena de Cineastas. Desde la Riviera francesa, Thielen Armand compartió sus reflexiones sobre los desafíos y las particulares recompensas de hacer cine en Venezuela, resumiendo la experiencia con la frase: «Cada película que se hace en Venezuela puede ser la última».
El realizador, nacido en Caracas en 1990, es el único venezolano con un proyecto propio en esta edición del festival. En una entrevista con EFE, subrayó la dualidad de filmar en su tierra natal. «Filmar en Venezuela comprende muchos retos, pero también viene con muchas recompensas a nivel visual, a nivel narrativo, a nivel de la experiencia», afirmó Thielen Armand, destacando la riqueza que el contexto venezolano aporta a sus producciones cinematográficas.
La muerte no tiene dueño
La película ‘La muerte no tiene dueño’ sumerge al espectador en la historia de Caro, una mujer que regresa a Venezuela con la intención de vender la plantación de cacao de su padre. Sin embargo, se encuentra con que la mansión familiar ha sido ocupada por sus antiguos empleados. Este retorno desencadena un viaje hacia la locura para Caro, quien, decidida a recuperar lo que considera suyo, provoca un enfrentamiento que desata una violencia latente. La narrativa explora temas de pertenencia, justicia personal y la compleja realidad social venezolana.
Inspiración y regreso emocional
La génesis de este film proviene de un sueño «recurrente» que Thielen Armand ha tenido desde que dejó Venezuela hace 21 años. En ese sueño, el cineasta se encuentra en edificios abandonados, fábricas o casas, buscando una salida o un refugio, topándose con personas conocidas o espacios decadentes. Estas visiones, que le provocan una reflexión sobre lo que dejó atrás en Venezuela, se han materializado en la historia de Caro, un personaje que se siente «extranjero en su propia casa».
Para Thielen Armand, cada película representa un «regreso a Venezuela», una oportunidad para explorar su historia personal y su conexión con el país. A pesar de vivir entre Canadá, Europa y Venezuela, describe su relación con su tierra natal como un «placer culpable», un lugar que busca por placer, pero que a la vez siente que lo «contamina, que lo daña, que lo cambia». Esta ambivalencia se refleja en la película, donde el espectador puede experimentar una mezcla de «malestar y placer».
Datos clave
- Director: Jorge Thielen Armand
- Película: ‘La muerte no tiene dueño’
- Presentación: Quincena de Cineastas, Festival de Cannes
- Nacionalidad: Venezolana
La situación del país
El cineasta también se refirió a la actualidad venezolana, describiendo una sensación previa de «río estancado», de «agua que no se mueve» y de «descomposición». Aunque cauto tras recientes cambios políticos que no especificó, Thielen Armand confiesa una mezcla de «alarma» y «esperanza». Percibe una nueva «energía» en las calles y los mercados de Venezuela, notando que «las cosas están cambiando», aunque los efectos económicos y políticos no sean inmediatamente evidentes.
La presencia de una película venezolana en Cannes después de casi una década es, para él, motivo de celebración y una señal de esta nueva vitalidad. «No hay representación venezolana de ningún tipo, ningún pabellón, ningún stand, nada. Y tener una película después de casi una década viene con algo de celebración», expresó. Este logro no solo lo llena de alegría, sino que espera que inspire a otros cineastas a filmar en Venezuela, en lugar de buscar locaciones en el extranjero, como él mismo consideró hacer en Colombia antes de que la historia lo «llevara a Venezuela».
Este hito en Cannes es significativo para la cultura venezolana, ya que pone de relieve el talento y la resiliencia de sus creadores en un escenario global. La película de Thielen Armand no solo es una obra artística, sino también un testimonio de las complejidades de la sociedad venezolana y de la profunda conexión emocional que muchos venezolanos mantienen con su país, a pesar de la distancia o las adversidades. Su participación en el festival más importante del cine mundial es un recordatorio de que, incluso en contextos desafiantes, el arte sigue siendo un vehículo poderoso para la expresión y la reflexión.
Fuente
El Nacional Publicacion original: 2026-05-20T23:21:03+00:00
Redacción Noticias Venezuela
Colaborador editorial.
