Encovi 2025 revela la «feminización silenciosa» de la crisis venezolana
El informe de la Ucab señala que, a pesar de mejoras en indicadores generales, las mujeres siguen pagando el costo más alto de la crisis, enfrentando brechas de ingresos, tiempo y protección social.


La más reciente Encuesta Nacional de Condiciones de Vida (Encovi 2025), presentada en 2026 por la Universidad Católica Andrés Bello (Ucab), dibuja un panorama complejo de Venezuela. Si bien algunos indicadores agregados sugieren una leve recuperación, el informe pone de manifiesto que las desigualdades más profundas se mantienen intactas, afectando de manera desproporcionada a las mujeres. La "feminización silenciosa" de la crisis se manifiesta en una triple brecha de género: ingresos, tiempo y protección social, configurando una desigualdad estructural que la simple reactivación económica no resuelve.
La brecha de género: Más allá de las cifras macroeconómicas
Aunque la pobreza por ingresos muestra una leve reducción, la pobreza multidimensional sigue impactando a más de la mitad de la población. En este contexto, la discusión pública tiende a centrarse en la variación de la pobreza o en indicadores macroeconómicos. Sin embargo, el informe Encovi revela una realidad menos cómoda y más estructural: una recuperación que no llega por igual a hombres y mujeres, y que depende en gran medida de la sobrecarga del trabajo femenino.
La desigualdad de género, aunque no figure como un capítulo aparte en el reporte, actúa como un multiplicador de la vulnerabilidad. Las mujeres enfrentan una brecha de ingresos, ganando menos en promedio y accediendo a menos empleos formales. Dedican muchas más horas al trabajo no remunerado, y tienen un menor acceso a la seguridad social y a las pensiones. Estas brechas configuran una desigualdad estructural que requiere cambios institucionales profundos, más allá de ofertas de empleo o participación simbólica.
Mercado laboral femenino: La salida más rápida, el regreso más lento
Uno de los hallazgos más reiterados de la Encovi es la persistente baja participación laboral femenina. Con solo el 39% de las mujeres en edad de trabajar activas en el mercado laboral, la cifra se mantiene significativamente por debajo del 72% registrado por los hombres. La encuesta señala que las mujeres fueron las primeras en salir del mercado de trabajo durante la crisis y son las más lentas en regresar. Esto se debe, en gran medida, a la ausencia de sistemas de apoyo para el cuidado de niños, personas mayores o enfermas.
Paradójicamente, las mujeres en Venezuela poseen, en promedio, un mayor nivel educativo que los hombres, pero menor autonomía económica. El capital humano femenino existe, pero no se traduce en ingresos ni en poder de decisión. El resultado es una desigualdad "inversa" con mujeres más formadas, pero económicamente más dependientes, lo que representa una pérdida de talento para el país.
Jefatura de hogar y autonomía forzada
La Encovi también revela que entre el 54% y el 60% de los hogares venezolanos están encabezados por mujeres. Este fenómeno se explica, en parte, por la migración masculina y la recomposición demográfica. Sin embargo, esta "jefatura femenina" no debe interpretarse automáticamente como empoderamiento. En muchos casos, es una forma de autonomía forzada, donde las mujeres asumen la sostenibilidad del hogar en condiciones de pobreza o precariedad laboral.
La brecha salarial, un indicador menos visible
Si bien el estudio no presentó un indicador explícito y actualizado de brecha salarial de género, como en ediciones anteriores que estimaban diferencias cercanas al 36% en perjuicio de las mujeres, esto no significa que la brecha haya desaparecido. La ausencia de este dato reduce la visibilidad estadística de un componente clave de la desigualdad laboral.
El problema se agrava porque el ingreso laboral ha dejado de ser una variable clara y comparable. Una parte importante del ingreso se registra no como salario formal, sino como transferencias discrecionales del Estado, como el "bono de guerra económica". Esto distorsiona la lógica tradicional de la brecha salarial, ya que la comparación ya no se basa solo en el trabajo equivalente, sino en la estructura de ingresos total, donde el salario base es bajo y una porción significativa no está vinculada al empleo formal. Para el análisis de género, esto es problemático, ya que los bonos pueden ocultar desigualdades persistentes o incluso ampliarlas sin que aparezcan en indicadores tradicionales.
El peso invisible del trabajo de cuidados
Uno de los hallazgos más elocuentes y, a menudo, ignorados es la sobrecarga del trabajo de cuidados. Las mujeres no solo están sobrerrepresentadas en los hogares, sino que cargan con el peso invisible de sostener la vida cotidiana en un país donde el empleo, los servicios y las redes de cuidado colapsan. La Encovi describe indirectamente una economía donde el trabajo remunerado compite con una estructura doméstica saturada por la falta de servicios públicos básicos y la inexistencia de un sistema de cuidados que redistribuya responsabilidades.
Las madres asumen casi exclusivamente el acompañamiento escolar, mientras la participación paterna es marginal. El sistema educativo y sanitario traslada responsabilidades al hogar sin compensación ni apoyo institucional. Esto convierte a los hogares, y particularmente a las mujeres, en un "Estado sustituto" de servicios públicos ausentes. En este vacío institucional, las mujeres se han convertido en la infraestructura invisible del país, sosteniendo la escolaridad, absorbiendo la carga del cuidado y gestionando la reproducción cotidiana de hogares con ingresos inestables. Esta dimensión, crucial para que el sistema social no colapse, no aparece en los balances económicos ni en las cifras de crecimiento.
Datos clave
| Aspecto | Hallazgo |
|—|—|
| Pobreza | Más de la mitad de la población afectada por pobreza multidimensional. |
| Participación laboral femenina | 39% de las mujeres en edad de trabajar activas en el mercado laboral. |
| Jefatura de hogar femenina | Entre el 54% y 60% de los hogares. |
| Brecha de género | Ingresos, tiempo y protección social persistentes. |
La advertencia de los autores del estudio es clara: sin un sistema nacional de cuidados, la participación laboral femenina seguirá estructuralmente limitada, perpetuando la desigualdad y la feminización de la crisis.
Fuente: Efecto Cocuyo – https://efectococuyo.com/opinion/encovi-2025-feminizacion-silenciosa-crisis-venezolana/
Datos clave
| Punto | Detalle |
|---|---|
| Fuente | Efecto Cocuyo |
| Fecha | 2026-06-07T10:00:00+00:00 |
| Tema | Encovi 2025: la feminización silenciosa de la crisis venezolana |
Fuente
Efecto Cocuyo Publicacion original: 2026-06-07T10:00:00+00:00
Redaccion Noticias Venezuela
Colaborador editorial.
