El transporte público en Venezuela se agrava: salarios congelados chocan con tarifas al alza
Usuarios y transportistas enfrentan un panorama crítico ante el aumento de pasajes y la depreciación del salario mínimo, afectando la movilidad y el bolsillo de los venezolanos.


El desafío diario de trasladarse por las principales ciudades de Venezuela se ha convertido en una prueba de resistencia física y financiera. La reciente entrada en vigor del ajuste en las tarifas del pasaje urbano profundiza la paradoja para los ciudadanos: mientras el salario mínimo se mantiene anclado en 130 bolívares mensuales desde marzo de 2022, un solo viaje en autobús ahora cuesta 140 bolívares. Esta situación pulveriza el poder adquisitivo de los venezolanos, quienes deben sacrificar necesidades básicas para poder acudir a sus trabajos en un sistema de transporte público fragmentado y en franco deterioro.
El anuncio oficial, realizado a finales de mayo en Caracas tras una mesa técnica entre autoridades del Ejecutivo Nacional y gremios de transportistas, estableció una tarifa máxima para el transporte urbano general de 140 bolívares, equivalente a 0,25 dólares según la tasa oficial del Banco Central de Venezuela (BCV). La ministra de Transporte, Jacqueline Farías, afirmó que la tarifa se mantendría congelada durante junio y julio, para luego ser revisada mensualmente. Sin embargo, la indignación ciudadana es palpable ante el devastador impacto económico. Para un trabajador con salario mínimo que requiera dos viajes diarios durante 20 días laborales, el costo del transporte ascendería a 2.800 bolívares, superando con creces su ingreso mensual de 130 bolívares. Esto significa que el sueldo base apenas cubre el 2,5% de lo necesario para un traslado óptimo, dejando a quienes dependen exclusivamente de este ingreso en una situación prácticamente imposible para trabajar.
Por que importa
El panorama es similar en el interior del país. En Mérida, los usuarios califican la medida como un "golpe directo al estómago", obligándolos a sacrificar alimentos para poder movilizarse. Carlos López, un habitante de la zona norte de Mérida que utiliza cuatro unidades diarias para llegar a su trabajo, señaló que el aumento, sumado a un sueldo que no se mueve, genera un efecto cascada que impacta directamente en su sustento. En Maturín, estado Monagas, aunque las autoridades locales coordinaron la entrega de nuevos tabuladores y prometieron vigilar las exoneraciones para adultos mayores y estudiantes, el descontento es generalizado.
El Metro de Caracas, que solía ser una alternativa ante las tarifas de las rutas superficiales, tampoco ofrece alivio. Sin anuncios oficiales ruidosos, el personal y la aplicación del Sistema Único de Viaje Electrónico (Sistema SUVE) confirmaron un incremento silencioso en las tarifas: el pasaje general pasó de 80 a 90 bolívares (un alza del 12,5%), y el estudiantil se fijó en 45 bolívares. Para un usuario regular del subterráneo, el gasto mensual se eleva a 3.600 bolívares. A este costo se suma el deficiente estado del servicio, con fallas técnicas constantes en los trenes, retrasos prolongados, vagones sin aire acondicionado y un visible abandono estructural, evidenciado en escaleras mecánicas inoperativas y falta de mantenimiento.
Contexto
La crisis del transporte público no solo afecta a los usuarios. El gremio de transportistas advierte que los 140 bolívares representan un paliativo de corta duración. Yelmira Jiménez, presidenta de la Asociación de Conductores La Voluntad de Gandhi de Caricuao y vocera del Comando Intergremial de Transporte, alertó sobre una crisis operativa sin precedentes. Las unidades fuera de servicio han aumentado entre 30% y 40% este año debido a la imposibilidad de costear el mantenimiento. Jiménez explicó que, si bien los ingresos son en bolívares, los insumos y repuestos se pagan en dólares, con incrementos de hasta el 50%. La reciente devaluación del bolívar frente al dólar devoró el anterior pasaje de 100 bolívares fijado en marzo. El sector había solicitado inicialmente una tarifa base de 0,50 dólares indexados, pero aceptó la contrapropuesta gubernamental de 0,25 dólares como un "paliativo" tras una asamblea el 19 de mayo.
Existe una contradicción entre lo anunciado por el Ejecutivo y los acuerdos de las mesas técnicas. Mientras la ministra Farías sugirió un congelamiento de dos meses, José Luis Trocel, presidente del Frente Unido de Transporte, aclaró que el acuerdo fue de revisión mensual de la tarifa. "El 1 de julio estaremos revisando la tarifa para hacer el ajuste correspondiente a los 25 centavos de dólar según la tasa oficial del momento", afirmó, instando a apegarse al primer acuerdo. Los choferes temen que un nuevo congelamiento por exhorto los arrastre de vuelta a la quiebra técnica.
El subsidio de combustible a través de la plataforma Patria se ha convertido en una fuente de incertidumbre. Los transportistas denuncian que las asignaciones teóricas de 120 litros diarios se traducen en despachos reales de apenas 80 a 100 litros interdiarios. En el interior del país, las colas y los retrasos en la distribución por parte de PDVSA obligan a las unidades a permanecer detenidas hasta 15 días al mes. Ante esta situación, el gremio ha expresado su disposición a pagar el combustible a precios internacionales controlados si eso garantiza un suministro continuo y elimina las mafias en las estaciones de servicio. Para intentar mitigar el colapso del sistema y los históricos altercados por falta de efectivo y cambio, el Ejecutivo Nacional se comprometió a impulsar mecanismos de pago electrónico y la circulación de billetes de mayor denominación.
Datos clave
| Aspecto | Detalle |
|—|—|
| Salario Mínimo | 130 bolívares mensuales (desde marzo 2022) |
| Tarifa Pasaje Urbano | 140 bolívares (aprox. 0,25 USD) |
| Tarifa Metro de Caracas | 90 bolívares (general) / 45 bolívares (estudiantil) |
| Costo Mensual Transporte (estimado) | Superior a 2.800 bolívares (ida y vuelta, 20 días) |
La problemática del transporte público en Venezuela subraya la profunda crisis económica que atraviesa el país. La desconexión entre los salarios, que permanecen congelados, y los costos de los servicios esenciales, como el transporte, genera una barrera insuperable para la movilidad de millones de venezolanos. Esta situación no solo afecta la capacidad de las personas para trabajar y acceder a otros bienes y servicios, sino que también impacta la operatividad de sectores clave como el transporte, exacerbando el deterioro de la infraestructura y la calidad de vida. La búsqueda de soluciones sostenibles que reconozcan la realidad económica y garanticen la funcionalidad del servicio es un reto urgente para el país.
Fuente: El Nacional – https://www.elnacional.com/2026/06/el-drama-de-movilizarse-en-una-venezuela-de-salarios-congelados-y-transporte-en-ruinas/
Datos clave
| Punto | Detalle |
|---|---|
| Fuente | El Nacional |
| Fecha | 2026-06-08T22:20:00+00:00 |
| Tema | El drama de movilizarse en una Venezuela de salarios congelados y transporte en ruinas |
Fuente
El Nacional Publicacion original: 2026-06-08T22:20:00+00:00
Redaccion Noticias Venezuela
Colaborador editorial.
