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El «apocalipsis del petróleo» ya está aquí: cómo la crisis de Ormuz afecta a Venezuela y al mundo

El "apocalipsis del petróleo" ya está aquí: cómo la crisis de Ormuz afecta a Venezuela y al mundo

Noticias Publicado 24 mayo 2026 8 min de lectura Redaccion Noticias Venezuela
Superpetrolero navegando en aguas turbulentas cerca del Estrecho de Ormuz, simbolizando la crisis energética.
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El mundo se enfrenta a una crisis energética sin precedentes, calificada por la Agencia Internacional de la Energía (IEA) como "la mayor amenaza a la seguridad energética de la historia". El cierre del Estrecho de Ormuz, vital para el transporte de petróleo y gas licuado, ha desencadenado una cascada de eventos que, aunque no se perciben de forma apocalíptica en el día a día de muchos, ya están reconfigurando la economía global y podrían tener implicaciones significativas para Venezuela.

La normalidad aparente, con coches circulando, supermercados abastecidos y aviones despegando, es descrita como un espejismo. La física del transporte marítimo y la geopolítica han creado una tormenta perfecta que, según expertos, ya nos ha golpeado, pero aún no hemos asimilado completamente sus consecuencias.

El detonante de esta crisis se sitúa el 28 de febrero de 2026, con ataques coordinados por parte de Estados Unidos e Israel contra instalaciones nucleares y militares iraníes. La respuesta de Irán al no obtener una rendición rápida fue el cierre del Estrecho de Ormuz, un corredor marítimo de apenas cuarenta kilómetros por el que transitaba aproximadamente el 20% del petróleo y gas natural licuado consumidos a nivel mundial.

Esta acción ha provocado una drástica caída en las exportaciones de países clave como Irak (82%), Kuwait y Qatar (más del 70%). Según la IEA, las pérdidas acumuladas de suministro superan los 1.000 millones de barriles, con más de 14 millones de barriles diarios paralizados. La producción global de petróleo cayó en abril a 95,1 millones de barriles diarios, una merma de 12,8 millones de barriles diarios desde el inicio del conflicto, superando con creces crisis anteriores como la de 1979.

El precio del crudo Brent, que antes de la guerra rondaba los 70 dólares por barril, alcanzó un máximo histórico de 144,68 dólares en abril, para luego estabilizarse alrededor de los 110 dólares. Este aumento de más del 50% ya se ha sentido, pero los mecanismos de contención implementados hasta ahora están llegando a su límite.

Amortiguadores en crisis

La comunidad internacional activó varios mecanismos para mitigar el impacto inicial:

  • Liberación de reservas de emergencia: La IEA coordinó la mayor liberación de reservas estratégicas de la historia, comprometiendo 400 millones de barriles. A principios de mayo, ya se habían liberado unos 164 millones.
  • Aumento de la producción estadounidense: Estados Unidos se convirtió en exportador neto de petróleo a gran escala, con exportaciones récord que sirvieron como proveedor de último recurso.
  • Reserva estratégica de China: Xi Jinping acumuló una reserva estratégica de casi 1.400 millones de barriles, comprando crudo a precios reducidos, lo que le otorgó un colchón de seguridad. Pekín utilizó estas reservas para proteger su suministro interno y luego exportar combustible a países vecinos.
  • Inventarios de refinerías y compras de precaución: Las refinerías y los consumidores también recurrieron a sus propias reservas y realizaron compras anticipadas para evitar la escasez inmediata.

Sin embargo, estos amortiguadores se están agotando.

El reloj de los inventarios

Los inventarios globales de petróleo se están reduciendo a un ritmo récord. En marzo y abril se consumieron casi 250 millones de barriles de las reservas. Las reservas en tierra de los países de la OCDE cayeron drásticamente, y centros clave como Rotterdam-Ámsterdam-Amberes registran mínimos de inventario desde 2015. JPMorgan advierte que los inventarios comerciales podrían alcanzar niveles de "estrés operativo" a principios de junio, lo que se traducirá en precios más altos y, en países en desarrollo, en escasez directa.

La IEA estima que entre marzo y junio el consumo mundial superará la producción en aproximadamente 6 millones de barriles diarios, un déficit que podría llegar a 8 o 9 millones según otros analistas. El problema se agrava porque, incluso si el Estrecho de Ormuz se reabriera mañana, la solución no sería inmediata. La remoción de minas y la restauración de infraestructuras dañadas, como las de gas natural licuado de Qatar, podrían llevar meses o incluso años.

El verano, el gran acelerador

El inicio del verano, con el aumento de la demanda estacional de aire acondicionado, vuelos y actividad industrial, coincide con los inventarios en sus niveles más bajos. Analistas advierten que un cierre prolongado hasta julio podría llevar a un escenario de "racionamiento estructural". Si el conflicto se alarga, el precio del Brent podría escalar hasta los 150-200 dólares, empujando a Europa y Asia a la recesión. El punto de inflexión crítico se sitúa en junio.

Impacto en la vida cotidiana

La crisis energética ya se está sintiendo de diversas maneras, y sus efectos se intensificarán:

  • Transporte: Aerolíneas como IAG ya han anunciado costes adicionales de 2.000 millones de euros, y se esperan subidas en los billetes de avión, afectando especialmente al turismo.
  • Inflación: El aumento del precio de los fertilizantes (50%) tardará en trasladarse a los alimentos frescos. En España, se proyecta un aumento de la inflación y una caída del crecimiento económico en escenarios de conflicto prolongado.
  • Mercados financieros: Los costos de endeudamiento han alcanzado niveles críticos en el G7, con la rentabilidad de los bonos del Estado en máximos históricos. Esto se traduce en hipotecas más caras, menor inversión y posible pérdida de empleo.
  • Petrodólares y transición verde: La crisis podría acelerar el fin del sistema del petrodólar y, paradójicamente, impulsar la transición hacia energías renovables, que han demostrado mayor resiliencia ante la volatilidad de los combustibles fósiles.

El Sur Global, la crisis invisible

Mientras las economías desarrolladas implementan medidas de contención, el Sur Global ya está sufriendo las consecuencias. Países con escasas reservas de divisas o alta dependencia de importaciones energéticas enfrentan racionamiento, devaluación de sus monedas y aumento de la inflación. La fortaleza del dólar, a diferencia de crisis anteriores, agrava la situación para los países que deben comprar crudo en esta divisa.

Datos clave

  • Origen de la crisis: Cierre del Estrecho de Ormuz por Irán tras ataques en febrero de 2026.
  • Impacto energético: Paralización de más de 14 millones de barriles diarios de petróleo.
  • Precio del crudo Brent: Máximo histórico de 144,68 USD/barril, estabilizado en torno a 110 USD.
  • Pronóstico de recesión: Posible recesión global si el conflicto se prolonga.

La asimetría entre la velocidad de la interrupción y la de la recuperación es un factor clave. Mientras un conflicto puede cerrar el Estrecho en días, su reapertura y la normalización de la cadena de suministro podrían llevar años.

El fin del petrodólar y la aceleración verde

La crisis actual podría tener dos efectos a largo plazo: la ruptura del sistema del petrodólar, que ha regido el comercio internacional durante décadas, y la aceleración de la transición energética. La dependencia de las energías renovables ha demostrado ser una estrategia de seguridad nacional, y países con mayor penetración de estas fuentes han mostrado mayor resiliencia. La crisis empuja simultáneamente a diversificar los sistemas energéticos y a acelerar las renovables domésticas, aunque a corto plazo aumenta la dependencia de los combustibles fósiles.

El futuro incierto

El mundo que conocíamos, basado en cadenas de suministro ajustadas y energía barata, ha demostrado ser frágil. La crisis del Estrecho de Ormuz es una confirmación de esta realidad. Los expertos advierten que muchos países tendrán que aprender a vivir con recursos energéticos más limitados, y que un verano largo y tenso precede a una posible recesión global. El "apocalipsis del petróleo" no llegó con un estruendo, sino con superpetroleros que dejaron de zarpar, y sus consecuencias ya están siendo descargadas en todo el mundo.

Fuente: El apocalipsis del petróleo: ¿cuándo demonios va a llegar, o ya estamos en él y ni nos hemos dado cuenta? – Xataka (https://www.xataka.com/energia/apocalipsis-petroleo-cuando-demonios-va-a-llegar-estamos-nos-hemos-dado-cuenta)

Fuente

Xataka Publicacion original: 2026-05-24T14:31:33+00:00