Venezolano herido por ICE: la bala aún en su cuerpo y sin atención médica adecuada
Wilber Garcés, migrante venezolano de 29 años, recibió un disparo de agentes de ICE en Texas mientras trabajaba para DoorDash. Su abogada denuncia que fue dado de alta sin extraerle la bala y trasladado a un centro de detención.


Venezolano herido por ICE: la bala aún en su cuerpo y sin atención médica adecuada
Un migrante venezolano de 29 años que recibió un disparo de agentes del Servicio de Inmigración y Control de Aduanas (ICE) en Austin, Texas, denunció desde un centro de detención que los médicos lo dieron de alta sin extraerle la bala y que nunca recibió atención médica adecuada. El caso ha generado protestas en la capital texana y una ola de rechazo entre activistas y legisladores en Estados Unidos, mientras la comunidad venezolana dentro y fuera del país sigue de cerca lo ocurrido.
Wilber Garcés, quien llegó a Estados Unidos en 2024 mediante el programa CBP One y tenía un permiso de trabajo vigente, relató por teléfono los hechos durante una rueda de prensa encabezada por su abogada, Kate Lincoln-Goldfinch. Su esposa, Elizdar, y decenas de activistas y políticos locales también estuvieron presentes en la conferencia.
Cómo ocurrió el incidente
El domingo al mediodía, Garcés trabajaba repartiendo comida a domicilio a través de la aplicación DoorDash. Mientras conducía su Toyota Corolla azul por el boulevard Research, al norte de Austin, una camioneta negra sin marcas policiales lo chocó por un costado. Del vehículo se bajó un hombre que se identificó como agente de migración y le pidió los documentos.
“Yo pienso que es una persona normal”, contó Garcés durante la llamada. Según su relato, accedió a bajarse del carro, pero primero quiso estacionarlo para no obstruir la vía. El agente interpretó la maniobra como un intento de fuga, lo persiguió, chocó nuevamente el vehículo y disparó contra él. “Di la vuelta en U, empezó a perseguirme y (el agente) pensando que yo me iba a escapar… chocó otra vez y me disparó”.
Garcés sintió un solo impacto, aunque no está seguro de cuántos disparos recibió. Después del ataque, uno de los agentes entró a la fuerza en su carro para apagar el motor. “Me dejó ahí adentro, no me ayudó nada”, indicó el migrante.
| Datos clave |
|---|
| Nombre: Wilber Garcés, 29 años, venezolano |
| Incidente: Recibió un disparo de agentes de ICE en Austin, Texas, el domingo 20 de septiembre de 2026 |
| Situación actual: Detenido en el centro Pearsall, Texas, con una bala alojada cerca de la columna |
| Estatus migratorio previo: Ingresó por CBP One en 2024, tenía permiso de trabajo y solicitud de asilo activa |
Atención médica negada y traslado al centro de detención
No está claro cuánto tiempo pasó entre el momento en que Garcés recibió los disparos y la llegada de la ambulancia. Fue trasladado a un hospital local, donde uno de los doctores le informó que no podían intervenirlo para extraerle la bala, ubicada cerca de la columna vertebral, “porque estaban apurados” para darle de alta.
“Yo le dije al doctor: ‘¿Cómo me va a dejar la bala ahí si aún me duele?’”, señaló Garcés. A pesar de sus quejas, fue dado de alta alrededor de las cuatro de la tarde y entregado a custodia de agentes federales. En la madrugada del lunes ingresó al centro de detención Pearsall, ubicado a unos 220 kilómetros de Austin.
Su abogada denunció que Garcés no recibió atención médica adecuada ni antes ni después del traslado, y que la bala sigue en su cuerpo mientras permanece detenido.
El error administrativo que activó la orden de deportación
Garcés entró a Estados Unidos en 2024 usando CBP One, el programa del Gobierno de Joe Biden que permitía a migrantes con intención de pedir asilo programar una cita en un puerto de entrada fronterizo. Según su abogada, el migrante presentó una solicitud de asilo, obtuvo un permiso de trabajo y su caso estaba siendo procesado por una corte de inmigración.
Sin embargo, un error administrativo cambió su situación. Garcés notificó un cambio de dirección, pero el sistema no procesó su nueva residencia. La carta con la fecha de su última audiencia nunca llegó a su domicilio actual. Él faltó a la cita porque no sabía que la tenía, y el juez de inmigración ordenó su deportación “in absentia”, es decir, en ausencia.
Este tipo de fallos se han disparado durante la administración de Donald Trump. En lo que va de 2026, los jueces ordenaron la expulsión de unos 281.867 migrantes que no se presentaron a sus citas, según datos oficiales.
Investigación en curso y reacciones encontradas
El Departamento de Seguridad Nacional (DHS) confirmó que abrió una investigación sobre el tiroteo con ayuda del FBI. No obstante, el mismo DHS sostiene que Garcés ingresó “de manera ilegal” a Estados Unidos y que los agentes de ICE lo abordaron como parte de una “operación policial” en Austin.
La versión oficial contrasta con los documentos presentados por la defensa, que acreditan que Garcés tenía un permiso de trabajo vigente y un caso de asilo en proceso. Su abogada insiste en que se trata de una detención arbitraria y que el uso de la fuerza fue desproporcionado.
El incidente provocó protestas en Austin y desató el rechazo de organizaciones de derechos civiles y legisladores de ambos partidos. Activistas locales han exigido la liberación de Garcés y una investigación independiente sobre la conducta de los agentes involucrados, cuyos nombres no han sido revelados.
Lo que este caso significa para los venezolanos
Para la comunidad venezolana en el exterior y sus familias en Venezuela, este caso expone los riesgos que enfrentan los migrantes incluso cuando cumplen con los requisitos legales. Garcés hizo su solicitud de asilo, obtuvo permiso de trabajo y esperaba su audiencia, pero un error burocrático y un operativo policial terminaron con un disparo en la espalda y una orden de deportación.
El caso también refleja el incremento de las deportaciones por incomparecencia durante la administración Trump, un dato que preocupa a las familias venezolanas que tienen parientes en Estados Unidos. La cifra de 281.867 órdenes de expulsión en lo que va de año es la más alta registrada en periodos recientes.
Mientras la investigación avanza, Garcés permanece detenido en Pearsall, Texas, con una bala alojada cerca de la columna y sin saber cuándo recibirá atención médica o si su caso migratorio podrá reabrirse.
Fuente: Efecto Cocuyo / EFE – https://efectococuyo.com/internacionales/como-me-va-a-dejar-la-bala-ahi-venezolano-herido-por-ice-habla-desde-la-carcel/
Fuente
Efecto Cocuyo Publicacion original: 2026-09-22T00:41:53+00:00
Redacción Noticias Venezuela
Colaborador editorial.
