La batalla médica tras el terremoto: amputaciones, diálisis y el esfuerzo por salvar vidas en el Hospital Domingo Luciani
El Hospital Domingo Luciani atendió a más de 700 sobrevivientes del terremoto del 24 de junio. Médicos enfrentaron síndrome compartimental y de aplastamiento, con amputaciones y diálisis como parte de la lucha.


El doble terremoto del 24 de junio de 2026, que sacudió el litoral central y la región capital, dejó a su paso una emergencia sanitaria sin precedentes. En cuestión de horas, hospitales de la ciudad pasaron de la calma de un día feriado a un escenario de catástrofe. Uno de los centros que se convirtió en el epicentro de la recepción de heridos fue el Hospital Dr. Domingo Luciani, ubicado en El Llanito. En apenas dos semanas, más de 700 sobrevivientes recibieron atención médica, y el equipo de traumatología realizó más de 200 intervenciones quirúrgicas. Detrás de las cifras hay historias de amputaciones, diálisis y un duelo que apenas comienza.
El hospital en primera línea
Cuando ocurrió el sismo, el doctor Dairo Negrete, residente de tercer año del Servicio de Traumatología y Ortopedia egresado de la Universidad de Oriente, se encontraba haciendo ejercicio. Al ver la magnitud del terremoto, decidió dirigirse de inmediato al hospital. “Parecía un evento de guerra”, recordó en declaraciones recogidas por El Nacional. Al principio atendieron a heridos del colapso de edificaciones en zonas como San Bernardino y Los Palos Grandes. Al segundo día, cuando los centros de salud de La Guaira se sobresaturaron, el Luciani se convirtió en el punto de referencia nacional para la recepción de víctimas.
La capacidad de reacción del personal médico fue determinante. Sin embargo, la naturaleza de las lesiones iba mucho más allá de fracturas expuestas o cortes por vidrios y concreto. Los médicos se enfrentaron a un tipo de daño interno provocado por el aplastamiento prolongado bajo los escombros.
Lesiones ocultas: el síndrome compartimental
Según explicó Negrete, la traumatología clasifica a los pacientes lesionados por sismos en dos grandes grupos: las heridas por impacto directo, como fracturas y traumatismos de partes blandas, y patologías severas como el síndrome compartimental. Esta emergencia quirúrgica afectó a cerca del 30% de los ingresados durante la contingencia.
El síndrome compartimental se desencadena cuando un músculo sufre un aplastamiento severo. Los grupos musculares están divididos en “compartimentos estancos recubiertos por una membrana fibrosa llamada fascia”. Cuando el tejido se inflama, la presión dentro del compartimento se eleva drásticamente. “La extremidad afectada se siente dura como una piedra, con un aumento de volumen tan severo que parece un globo a punto de estallar. El paciente refiere un dolor incalculable que no cede con analgésicos comunes. Si no se actúa rápido mediante una fasciotomía de emergencia, la falta de irrigación destruye los nervios y los músculos de forma irreversible”, detalló el médico.
El síndrome de aplastamiento y el riesgo renal
Cuando el tiempo bajo los escombros se prolonga durante horas o días, la patología trasciende lo traumatológico y entra en el campo de la medicina interna. Aparece entonces el síndrome de aplastamiento, una respuesta metabólica y sistémica desencadenada al momento del rescate. La Sociedad Latinoamericana de Nefrología e Hipertensión (Slanh) explica en sus protocolos de emergencia que, al permanecer comprimido un músculo, la falta de oxígeno causa rabdomiólisis: las células musculares se rompen y acumulan potasio, mioglobina y toxinas.
Mientras la víctima está atrapada, esas sustancias se quedan contenidas en la extremidad. Pero en el instante en que los rescatistas remueven la estructura y la circulación se restablece, ese torrente tóxico viaja al resto del cuerpo. La mioglobina obstruye los túbulos renales, provocando una insuficiencia renal aguda. El pico repentino de potasio puede causar arritmias fatales en minutos. La Slanh enfatiza que el abordaje exige iniciar una fluidoterapia masiva incluso antes de liberar por completo a la víctima.
Cuando la viabilidad del miembro es nula y las escalas de gravedad —como la escala MESS— arrojan un valor superior a 7 u 8 puntos, la amputación pasa a ser la única opción para salvar la vida antes de una falla multiorgánica.
El caso de Bryan da Conceicao
En las salas del Hospital Domingo Luciani, las explicaciones teóricas cobran rostro. Bryan da Conceicao, de 34 años, había emigrado a Chile hace nueve años y regresó a Venezuela el 22 de junio, apenas dos días antes del terremoto. Esa tarde acudió junto con su padre a comprar pan en la panadería La Almendrina, en Marina Grande, estado Vargas. Al comenzar el sismo, la estructura colapsó sobre ellos. Su padre falleció de manera instantánea sobre su pecho.
Bryan permaneció sepultado bajo toneladas de concreto durante 27 horas. “El dolor era algo indescriptible. Varias personas intentaron llegar a mí, pero al ver lo difícil del acceso se rendían y se iban, lo que aumentaba mi desesperación. Estuve más de un día atrapado sin saber que todo el estado Vargas estaba destruido”, relató. Los rescatistas lograron sacarlo mediante cadenas sujetas a un vehículo que halaron los escombros. Por el prolongado período de isquemia y compresión muscular, sus piernas se convirtieron en una amenaza metabólica directa. La amputación fue inevitable.
Una recuperación que apenas comienza
Los sobrevivientes como Bryan enfrentan ahora un camino largo: cirugías reconstructivas, rehabilitación física, diálisis para quienes sufrieron daño renal agudo, y el duelo por las pérdidas. El personal del Luciani continúa brindando atención mientras el sistema de salud pública intenta absorber la demanda. Aunque el pico de la emergencia inicial pasó, las secuelas físicas y emocionales de la tragedia del 24 de junio persisten.
Datos clave
| Aspecto | Detalle |
|---|---|
| Hospital de referencia | Dr. Domingo Luciani, El Llanito, Caracas |
| Pacientes atendidos (2 semanas) | Más de 700 |
| Cirugías realizadas | Más de 200 |
| Principales patologías | Síndrome compartimental (30% de ingresados), síndrome de aplastamiento, fracturas |
| Caso emblemático | Bryan da Conceicao, 27 horas sepultado, amputación bilateral |
Fuente: El Nacional — “Amputaciones, diálisis y duelo: la batalla que enfrentan los sobrevivientes de la tragedia” (https://www.elnacional.com/2026/07/amputaciones-dialisis-y-duelo-la-salud-tras-la-tragedia/).
Fuente
El Nacional Publicacion original: 2026-07-30T07:00:00+00:00
Redacción Noticias Venezuela
Colaborador editorial.
