El «scroll interminable»: cómo la sobreexposición digital afecta la salud mental tras desastres
Expertos advierten que el consumo excesivo de contenido digital tras eventos traumáticos puede agravar la ansiedad y el estrés, incluso en quienes no vivieron el suceso directamente.


El reciente terremoto que sacudió Caracas y La Guaira el 24 de junio de 2026 ha puesto de manifiesto un peligro silencioso que acecha tras las catástrofes: el «scroll interminable» y su impacto en la salud mental. Dos semanas después del sismo, la psicóloga Sophia Behrens, especialista en terapia cognitivo-conductual y coordinadora del Colegio Venezolano de Neuropsicofarmacología, alerta sobre los riesgos de la sobreexposición digital y cómo esta puede convertirse en un factor de riesgo clínico real, afectando tanto a quienes vivieron el evento de cerca como a quienes solo lo presenciaron a través de pantallas.
El instinto de buscar información y mantenernos conectados tras un evento traumático es natural, pero puede volverse perjudicial si no se gestiona adecuadamente. La repetición de imágenes de destrucción y mensajes de alerta constante puede mantener al cerebro en un estado de alerta elevado, similar al que se experimenta durante la emergencia, impidiendo la recuperación emocional.
La Sobredosis Digital
Tras los sismos consecutivos que azotaron la capital venezolana, la primera reacción de muchas personas fue buscar sus teléfonos. Lo que siguió, según la descripción de la psicóloga Behrens, fue un «scroll compulsivo» de videos del derrumbe, mensajes de voz masivos y la rápida difusión de noticias, a menudo sin verificar, a través de grupos de WhatsApp. Este comportamiento, si bien surge de una necesidad de procesar lo sucedido, puede tener consecuencias medibles en la salud mental.
La Organización Mundial de la Salud (OMS) reconoce que, después de emergencias, es esperable experimentar ansiedad, tristeza, insomnio, fatiga e irritabilidad. Sin embargo, la exposición continua a la cobertura mediática de eventos traumáticos, como señala el National Center for PTSD de EE. UU., puede generar síntomas de estrés clínicamente medibles, incluso en personas que no fueron afectadas directamente. La Asociación Psiquiátrica Americana recomienda explícitamente limitar el consumo de televisión y redes sociales tras desastres, ya que la repetición de imágenes intensas puede exacerbar el malestar en lugar de aliviarlo.
«En trauma sabemos que el cerebro no procesa igual una información neutra que una imagen de amenaza, muerte o destrucción», explica Behrens. «Cuando una persona ha vivido un evento traumático, o incluso cuando lo observa repetidamente a través de pantallas, su cuerpo puede reaccionar como si el peligro siguiera ocurriendo».
Dieta Digital: Higiene Emocional
Ante este panorama, la psicóloga propone el concepto de «dieta digital», que no implica negarse a la realidad o desconectarse por completo, sino regular la cantidad, frecuencia y tipo de contenido que se consume. Se trata de una práctica de «higiene emocional».
«La dieta digital no es indiferencia», aclara Behrens. «Es higiene emocional». Esto significa elegir conscientemente cuándo informarse y cuándo detenerse, buscando un equilibrio entre la necesidad de estar al tanto y la protección de la salud mental.
La Importancia de la Desconexión
Los momentos de desconexión son clínicamente recomendables tras un evento traumático. El organismo necesita alternar entre la información, la acción y la recuperación. Permanecer conectado de forma ininterrumpida a redes sociales o noticias sobre el desastre impide que el cerebro reciba señales de seguridad, manteniéndolo en un estado de alerta constante.
Desconectarse por períodos breves permite que el cuerpo disminuya su activación fisiológica: se reduce la tensión muscular, mejora la respiración, se favorece el sueño y se recupera la sensación de control. Una recomendación práctica es revisar la información dos o tres veces al día, en períodos cortos y a través de fuentes confiables, además de silenciar cuentas alarmistas y evitar reenviar contenido no verificado. Sustituir parte del consumo de imágenes por acciones concretas, como contactar a un ser querido, organizar ayuda, descansar o hidratarse, también es fundamental.
Síntomas que el Cuerpo Manifiesta
El trauma no solo se registra en la mente, sino también en el cuerpo. Síntomas como insomnio persistente, náuseas sin causa aparente, temblores al escuchar ruidos fuertes, opresión en el pecho al ver imágenes de escombros o dolores musculares inexplicables pueden ser manifestaciones físicas del estrés postraumático.
«El trauma no se registra solamente como una historia que contamos», destaca Behrens. «También se registra en el cuerpo. Un terremoto activa los sistemas biológicos de supervivencia: lucha, huida o congelamiento. El problema es que, después del evento, algunas personas siguen funcionando como si el peligro continuara». La especialista enfatiza que no se trata de debilidad, sino de biología. La pregunta clínica no es solo qué piensa la persona, sino qué está haciendo su cuerpo.
Señales de Alarma a Dos Semanas del Sismo
Aunque ciertas reacciones son esperables después de un evento traumático, existen señales que indican la necesidad de buscar apoyo profesional. A dos semanas del terremoto, la aparición de insomnio durante varios días, pesadillas frecuentes, la sensación de que el peligro persiste, el revivir involuntario de imágenes del evento, la evitación de lugares cerrados, o sentirse constantemente en alerta, deben encender una alarma.
Otros síntomas preocupantes incluyen irritabilidad intensa, ataques de pánico, culpa por haber sobrevivido, sensación de estar en «automático» o desconectado, y un aumento en el consumo de alcohol o medicamentos para calmarse. Ante cualquier idea relacionada con no querer vivir, es imperativo actuar de inmediato. En términos clínicos, durante el primer mes después de un evento de esta magnitud, pueden observarse síntomas compatibles con estrés agudo. Si estos son intensos, persistentes o interfieren con la vida cotidiana, la intervención temprana es crucial para prevenir complicaciones posteriores.
El Contexto Venezolano: Trauma Acumulado
Es fundamental considerar que Venezuela no partía de un estado de calma previo al terremoto del 24 de junio. Años de migración masiva, pérdida de referentes, precariedad sostenida, duelos familiares no procesados y una sensación crónica de amenaza han configurado un terreno emocional complejo.
«Un trauma nuevo no siempre cae sobre un terreno emocional limpio», señala la especialista. «En Venezuela muchas personas han vivido años de pérdidas, incertidumbre, separación familiar, migración y duelos inconclusos. Cuando ocurre un terremoto, no se activa solo el miedo actual. También se reactivan memorias emocionales previas». Por ello, algunas reacciones, que a ojos externos podrían parecer desproporcionadas, responden en realidad a la acumulación de experiencias traumáticas.
La importancia de buscar ayuda profesional y practicar una dieta digital saludable se magnifica en un contexto donde las heridas emocionales preexistentes pueden agravar el impacto de un nuevo evento traumático.
Datos clave
| Aspecto | Descripción |
|---|---|
| Causa principal | Sobredosis de información digital tras un evento traumático. |
| Síntomas comunes | Ansiedad, insomnio, irritabilidad, dolores físicos sin causa aparente. |
| Recomendación principal | Implementar una «dieta digital» para regular el consumo de contenido. |
| Apoyo necesario | Buscar ayuda profesional si los síntomas son intensos o persistentes. |
La sobreexposición a contenido digital tras desastres naturales es un fenómeno que exige atención. Comprender su impacto en la salud mental y adoptar estrategias de manejo, como la «dieta digital», es esencial para la recuperación y el bienestar de la población venezolana, especialmente considerando el contexto de trauma acumulado en el país.
Fuente: El Nacional – https://www.elnacional.com/2026/07/el-scroll-interminable-y-la-salud-mental-despues-del-24-de-junio/
Fuente
El Nacional Publicacion original: 2026-07-11T09:00:00+00:00
Redacción Noticias Venezuela
Colaborador editorial.
