La Guaira se encuentra en una encrucijada sanitaria tras el doble sismo ocurrido el pasado 24 de junio. Más allá de los daños estructurales
La Guaira se encuentra en una encrucijada sanitaria tras el doble sismo ocurrido el pasado 24 de junio. Más allá de los daños estructurales


La Guaira se encuentra en una encrucijada sanitaria tras el doble sismo ocurrido el pasado 24 de junio. Más allá de los daños estructurales y la pérdida de vidas, el colapso de infraestructuras y la generación masiva de escombros han creado un escenario propicio para la proliferación de enfermedades, poniendo de relieve las verdaderas prioridades sanitarias en la región: el acceso a agua segura y el control de vectores.
El epicentro de la destrucción, calificado como «zona 0», es ahora una amenaza potencial para la salud pública. La exposición a sustancias peligrosas liberadas por la ruptura de instalaciones industriales y la presencia de miles de damnificados en albergues improvisados son factores que, según especialistas, configuran un ambiente propicio para la aparición de brotes epidémicos.
Mitos sobre la propagación de enfermedades
Mariana Ortíz, quien trabaja en la emergencia prehospitalaria de Protección Civil, desmintió la creencia popular de que los cadáveres son la principal fuente de epidemias. Si bien los fluidos corporales y la descomposición generan olores fuertes, la Organización Panamericana de la Salud (OPS) y diversos especialistas han descartado que estos transmitan enfermedades por vía aérea en espacios abiertos.
La Sociedad Venezolana de Infectología (SVI) reforzó esta idea en un comunicado del 27 de junio, señalando que los cadáveres pueden transmitir enfermedades infecciosas dependiendo de la causa de muerte y el manejo post mortem. La SVI enfatizó que los cuerpos no generan epidemias «de la nada», pero subrayó que el riesgo biológico es real si no se cumplen los protocolos de contención. Para mitigar estos riesgos, la SVI destacó tres pilares fundamentales: el uso estricto de Equipos de Protección Personal (EPP) para el manejo de fluidos, el control de instrumentos punzocortantes durante autopsias para prevenir infecciones de transmisión sanguínea, y una rigurosa desinfección ambiental junto con el lavado de manos. La bioseguridad en estos escenarios críticos exige una combinación de rigor científico y dignidad humana.
El agua: la prioridad sanitaria indiscutible
Para Antonio Rivero, exdirector de Protección Civil, el agua es el elemento vital para la salubridad en cualquier circunstancia, pero cobra especial relevancia en emergencias. «El agua es necesaria para todo, y si el agua está contaminada, el problema ya no será el desastre que causaron los terremotos, el agua contaminada puede generar males mayores, al punto de una epidemia», advirtió.
Mariana Ortíz coincidió plenamente, declarando que «el agua es la verdadera prioridad sanitaria en la zona 0». Explicó que el agua contaminada por heces fecales es la principal causa de brotes masivos de enfermedades como diarrea, hepatitis o fiebre tifoidea. La ruptura de tuberías y los movimientos de tierra facilitan la contaminación de acuíferos por bacterias como E. coli o enterococos.
La recomendación clave es tratar toda el agua como sospechosa hasta que sea clorada con hipoclorito al 0,5 %. En cuanto a la instalación de baños portátiles, se deben ubicar a más de 30 metros de cualquier fuente de agua y acompañarse de campañas para evitar la defecación al aire libre.
El papel de los vectores en la propagación
Las moscas, advirtió Ortíz, se convierten en agentes de contaminación en cuestión de horas. Al posarse sobre tejidos en descomposición y luego sobre alimentos o heridas de los supervivientes, aceleran la transmisión de patógenos. Por ello, la fumigación con insecticidas en las zonas de desastre es considerada importante. La salud pública en la zona 0, sentenció, depende de restaurar, aunque sea provisionalmente, la barrera entre las heces, los vectores y el ser humano.
El hacinamiento en albergues improvisados tras los sismos también representa un caldo de cultivo para enfermedades como COVID-19, influenza y sarampión. Adicionalmente, la exposición a escombros y aguas contaminadas incrementa el riesgo de padecer tétanos y leptospirosis.
Una crisis hídrica preexistente
Los dos movimientos telúricos, de magnitud 7,2 y 7,5, causaron graves daños estructurales al sistema de distribución de agua en La Guaira, el cual aún no ha sido totalmente restituido. El suministro actual depende de camiones cisterna y de la asistencia humanitaria. Sin embargo, es crucial recordar que La Guaira, al igual que la mayoría de los estados del país, sufre una profunda crisis hídrica que data de años.
A pesar de que el gobernador del estado, José Alejandro Terán, informó el 11 de mayo sobre la reactivación de la Planta Desalinizadora de Punta Gorda, capaz de producir un millón de litros de agua al día y supuestamente cumpliendo con los estándares del Ministerio de Salud, el diario La Verdad de Vargas reportó un día después que el agua llegaba a las parroquias «turbia y escasa», con «mal olor» para muchos habitantes. Esta situación ha obligado a los residentes a invertir en tanques para almacenar agua.
La seguridad del agua y el control de vectores son, sin duda, las verdaderas prioridades sanitarias en La Guaira, cuya solución requiere un abordaje integral que atienda tanto las consecuencias inmediatas del desastre natural como las deficiencias estructurales preexistentes en los servicios públicos.
Datos clave
| Aspecto | Descripción |
|—|—|
| Terremoto en La Guaira | Dos sismos de 7,2 y 7,5 ocurrieron el 24 de junio. |
| Prioridades sanitarias | Agua segura y control de vectores. |
| Riesgos | Brotes de enfermedades por agua contaminada y vectores. |
| Estado del servicio hídrico | Daños estructurales post-sismo, suministro intermitente. |
| Crisis hídrica en Venezuela | Problema preexistente en La Guaira y otros estados. |
La situación en La Guaira subraya la fragilidad de los servicios públicos en Venezuela, especialmente en contextos de emergencia. La falta de agua potable y el control deficiente de vectores no solo complican la recuperación post-terremoto, sino que exacerban una crisis humanitaria latente, afectando directamente la salud y el bienestar de los ciudadanos. La solución a largo plazo pasa por la inversión en infraestructuras hídricas y sistemas de saneamiento robustos, además de protocolos de respuesta ante desastres eficientes y transparentes.
Fuente: Runrunes – https://runrun.es/rr-es-plus/612770/agua-segura-y-control-de-vectores-las-verdaderas-prioridades-sanitarias-en-la-guaira/
Datos clave
| Punto | Detalle |
|---|---|
| Fuente | Runrunes |
| Fecha | 2026-06-28T02:42:16+00:00 |
| Tema | Agua segura y control de vectores, las verdaderas prioridades sanitarias en La Guaira |
Fuente
Runrunes Publicacion original: 2026-06-28T02:42:16+00:00
Redacción Noticias Venezuela
Colaborador editorial.
