De Groenlandia a Venezuela: Trump y la idea del «estado 51» de EE.UU.
Donald Trump ha vuelto a generar controversia al insinuar que considera a Venezuela como un posible "estado 51" de Estados Unidos, una idea que ya ha planteado para otros territorios como Canadá, Groenlandia, Panamá y Cuba.


Donald Trump ha desatado una nueva tormenta diplomática al publicar en su red social Truth Social un mapa de Venezuela superpuesto con la bandera estadounidense y la frase “estado 51”. La imagen apareció un día después de que un periodista de Fox News informara que Trump estaba considerando "seriamente" la incorporación del país caribeño a Estados Unidos. Esta insinuación no pasó desapercibida en Caracas, donde la presidenta interina, Delcy Rodríguez, quien asumió el cargo tras la captura de Nicolás Maduro, defendió la soberanía nacional y rechazó categóricamente tal posibilidad.
Este incidente se enmarca en una serie de declaraciones y acciones de Trump, quien, desde su regreso a la Casa Blanca en enero de 2025, ha retomado y amplificado su interés en la anexión, compra o control estratégico de diversos países y territorios. La idea del "estado 51" se ha convertido en un tema recurrente en su retórica política, generando incomodidad y reacciones diplomáticas en varias naciones.
La provocación sobre Venezuela llega en un momento particularmente delicado, luego de la captura de Maduro en enero y en un contexto donde Trump afirma que Estados Unidos ha tomado el control de los negocios petroleros venezolanos. Es relevante destacar que el mapa difundido por Trump omitía el territorio del Esequibo, una zona rica en recursos petroleros actualmente en disputa entre Venezuela y Guyana ante la Corte Internacional de Justicia.
El patrón de Trump: de Canadá a Cuba
Venezuela no es el primer territorio sobre el que Donald Trump ha especulado con la expansión de las fronteras estadounidenses. Canadá fue uno de los primeros objetivos de sus comentarios, donde el expresidente bromeó públicamente con la idea de convertir al vecino del norte en el estado número 51. Aunque inicialmente se interpretaron como bromas políticas o tácticas de presión económica, estas declaraciones generaron incomodidad diplomática en Ottawa.
Otro caso notorio fue Groenlandia. Durante su primer mandato, Trump intentó comprar la isla, un territorio autónomo de Dinamarca, y ha insistido en su importancia estratégica debido a sus recursos naturales y ubicación militar en el Ártico. A pesar del rechazo de Groenlandia y Dinamarca, se ha establecido un grupo de trabajo tripartito para abordar las preocupaciones de seguridad de Estados Unidos. Medios como la BBC han reportado negociaciones para la instalación de tres nuevas bases militares estadounidenses en la isla, que serían territorio soberano de EE.UU.
En América Latina, Trump también ha puesto su mirada en Panamá y el control del Canal interoceánico. Aunque no habló directamente de anexión, insinuó que EE.UU. debería recuperar influencia sobre esta ruta comercial crucial, alegando la influencia de empresas chinas en el Canal. La administración Trump logró que Panamá cancelara un acuerdo económico con China en febrero de 2025, y en enero de este año, un fallo del Tribunal Supremo panameño revocó el derecho de una empresa respaldada por Hong Kong a operar puertos clave en el Canal.
Finalmente, tras firmar una orden ejecutiva que amplía las sanciones contra el gobierno cubano en mayo, Trump afirmó que podría "hacer lo que quisiera" con Cuba. En una retórica más agresiva hacia los gobiernos latinoamericanos adversarios de Washington, y en medio del cerco petrolero impuesto a Venezuela, Trump expresó su deseo de "tomar" o "liberar" Cuba, calificándola como una "nación muy debilitada".
Implicaciones para Venezuela y la región
La recurrente mención de Venezuela en esta lista de posibles "estados 51" tiene profundas implicaciones para el país y la región. La idea de una anexión, aunque poco probable en términos de viabilidad práctica sin la aprobación del Congreso estadounidense y la aceptación del país involucrado, se percibe como una señal política en América Latina. La memoria de las intervenciones estadounidenses sigue siendo un tema sensible en la región, y las declaraciones de Trump son interpretadas como una indicación de la política exterior que podría implementar.
En el caso venezolano, en particular, estas afirmaciones se producen en un momento de gran inestabilidad política y económica. La mención del control estadounidense sobre los negocios petroleros venezolanos subraya las tensiones geopolíticas y económicas existentes. Para los venezolanos, tanto dentro como fuera del país, estas declaraciones evocan preocupaciones sobre la soberanía, la autodeterminación y el futuro político de la nación, en un contexto ya marcado por la crisis humanitaria, la migración y las sanciones internacionales.
Datos clave
| Aspecto | Detalles |
|---|---|
| Declaración sobre Venezuela | Publicación de mapa de Venezuela con bandera de EE.UU. y frase "estado 51" en Truth Social. |
| Reacción en Venezuela | Delcy Rodríguez defiende la soberanía y rechaza la idea. |
| Otros países mencionados | Canadá, Groenlandia, Panamá, Cuba. |
| Contexto regional | Tensiones por control de recursos y rutas estratégicas. |
Las propuestas de Trump, más allá de su viabilidad real, reflejan una política exterior confrontativa y basada en mensajes virales. En América Latina, donde la historia de intervenciones es un factor constante, la noción del “estado 51” trasciende la provocación y se convierte en un indicio de la dirección que podría tomar la política exterior estadounidense bajo su liderazgo. Para Venezuela, esto significa mayor incertidumbre en un panorama ya complejo, con la soberanía nacional y la gestión de sus recursos naturales en el centro del debate internacional.
Fuente: El Nacional (https://www.elnacional.com/2026/05/de-groenlandia-a-venezuela-los-paises-que-trump-querria-convertir-en-el-estado-51-de-ee-uu/)
Fuente
El Nacional Publicacion original: 2026-05-13T23:24:47+00:00
Redaccion Noticias Venezuela
Colaborador editorial.
