Arria critica estrategia de EE.UU. en Venezuela: «Cambiaron la narcotiranía por una apoyada por ellos
El exembajador y diplomático Diego Arria analiza la política de la administración Trump hacia Venezuela, señalando que la prioridad de "estabilidad" sobre la transición democrática ha mantenido en el poder al mismo aparato que destruyó el país.


El exembajador y diplomático Diego Arria ha criticado duramente la estrategia de la administración de Donald Trump hacia Venezuela, argumentando que la prioridad de preservar la «estabilidad» en lugar de impulsar una transición democrática real ha resultado en el mantenimiento del mismo aparato de poder que, según él, destruyó la institucionalidad del país. Arria sostiene que Estados Unidos no buscó una transición genuina, sino que cambió una «narcotiranía» por otra «respaldada por ellos».
La estrategia de Washington, según el análisis de Arria, se tambaleó tras los devastadores terremotos que sacudieron Venezuela el 24 de junio de 2026. Estos sismos, de magnitudes 7,2 y 7,5 (Mw), dejaron miles de muertos, decenas de miles de heridos y más de 50.000 desaparecidos. La respuesta tardía y deficiente del Estado ante la catástrofe expuso las contradicciones de la política estadounidense.
Por que importa
Aparentemente, seis meses antes de los terremotos, Estados Unidos había decidido que los responsables de la crisis económica e institucional serían los garantes de la estabilidad, la recuperación petrolera y una supuesta transición democrática. Tras la extracción de Nicolás Maduro y Cilia Flores, las elecciones presidenciales del 28 de julio de 2024 fueron anuladas, y Edmundo González Urrutia dejó de ser el presidente electo. En su lugar, Delcy Rodríguez, vicepresidenta ejecutiva, asumió la Presidencia encargada, aceptando gobernar bajo directrices de Washington y ejecutar un programa propuesto por Marco Rubio en tres etapas: estabilización, recuperación económica y transición democrática.
Este giro sorprendió incluso a miembros del PSUV. Los seis meses posteriores a este acuerdo no trajeron mejoras palpables para la población venezolana. A pesar de la reanudación de la venta directa de petróleo a Estados Unidos sin descuentos y el levantamiento de la mayoría de las sanciones, la vida de los ciudadanos no experimentó cambios significativos. El modesto aumento salarial fue rápidamente devorado por la inflación, y el 46% de la capacidad productiva del país permaneció inactiva. Programas como el sistema Patria del PSUV y los CLAP no fueron sustituidos por un programa nacional de asistencia a los hogares más vulnerables. Tampoco se observó el cierre de centros de tortura ni la liberación total de los presos políticos; El Helicoide, aunque «cerrado», continuó operando como sede del SEBIN y la PNB, con los reclusos trasladados a otras prisiones. Los apagones se volvieron más frecuentes.
Aunque Venezuela restableció relaciones con Estados Unidos, el poder efectivo permaneció en las mismas manos. Figuras como Diosdado Cabello y Vladimir Padrino López continuaron ejerciendo funciones de gobierno, a pesar de las recompensas millonarias ofrecidas por Estados Unidos por información que conduzca a su captura. Mientras tanto, Delcy Rodríguez comenzó a proyectarse como una posible candidata presidencial.
Diego Arria, quien anteriormente fue gobernador del Distrito Federal, representante de Venezuela ante las Naciones Unidas y presidente del Consejo de Seguridad de la ONU, ha aplicado su conocido método de análisis –primero los hechos, después las conclusiones– a la política exterior estadounidense. Mientras Washington afirma haber preservado la estabilidad, Arria argumenta que lo que se preservó fue el aparato de poder responsable de la destrucción de la democracia. Los terremotos del 24 de junio sirvieron como la primera prueba a gran escala de esta estrategia, exponiendo su fragilidad ante la realidad de la población. La falta de respuesta estatal en momentos críticos, el creciente rechazo a Delcy Rodríguez y la persistencia del aparato represivo demostraron que la «estabilidad» prometida no se tradujo en protección o avances hacia la democracia.
«La situación de Venezuela es muy delicada», afirmó Arria. «El 3 de enero sucedió algo que nosotros los venezolanos seguramente nunca habríamos podido hacer, que era liberarnos de Maduro. Fue una operación extraordinaria, no tiene precio». Sin embargo, bajo el esquema de consolidar la situación, él observa que «sigue exactamente casi el mismo número de presos políticos, especialmente los militares. No han soltado a ninguno. La represión de los cuerpos policiales sigue exactamente igual y la restricción de los medios de comunicación se mantiene».
Arria cree que Donald Trump estaba convencido de que era conveniente dejar a Delcy Rodríguez a cargo poco después de la salida de Maduro. «Piensa que es la manera de mantener la estabilidad, de poder arreglar todas las operaciones que puedan hacer sus amigos y aliados en Estados Unidos, y que eso no hubiese sido posible bajo María Corina Machado», señaló. Según Arria, «Hay tres palabras que Trump no ha pronunciado en estos meses con respecto a Venezuela: democracia, libertad y María Corina, a quien la llama ‘la señora'». El diplomático considera que se ha creado una «imagen absolutamente falsa» de la realidad venezolana, y que Trump ha confundido los intereses de los venezolanos con sus propios intereses personales.
«Trump dijo al principio que la señora Rodríguez era la única que podía garantizar la estabilidad. Ahora se está dando cuenta de que la única que podría sostener la estabilidad es justamente Machado», puntualizó Arria, quien enfatizó que la situación venezolana demanda libertad, no opresión.
En cuanto a la reestructuración de la deuda externa venezolana, Arria calificó la propuesta como «una burla para los venezolanos, un robo del futuro del patrimonio nacional».
«Antes estábamos solos ante Maduro, ahora estamos solos ante los herederos de Maduro aliados con Trump», concluyó Arria, describiendo la lucha actual no contra una simple narcotiranía, sino contra una «narcotiranía apoyada por el gobierno más poderoso del mundo», lo que hace su caso «imposible».
Datos clave:
| Aspecto | Descripción |
|—|—|
| Crítica principal a EE.UU. | Prioridad de «estabilidad» sobre transición democrática. |
| Situación post-acuerdo | Persistencia de presos políticos, represión y restricciones a medios. |
| Análisis de Arria | Cambio de una «narcotiranía» por otra «apoyada por EE.UU.». |
| Impacto en la población | Falta de mejoras económicas y sociales a pesar del levantamiento de sanciones. |
Este análisis de Diego Arria resalta la profunda preocupación de sectores de la oposición y analistas sobre la dirección de la política estadounidense hacia Venezuela y su impacto en las aspiraciones democráticas del país. La situación expuesta por Arria, especialmente tras los sismos, subraya la urgencia de una respuesta efectiva y un cambio real que beneficie a la población venezolana, más allá de acuerdos políticos que no se traducen en mejoras concretas.
Fuente: El Nacional – https://www.elnacional.com/2026/07/diego-arria-critica-estrategia-trump-venezuela/
Datos clave
| Punto | Detalle |
|---|---|
| Fuente | El Nacional |
| Fecha | 2026-07-07T10:00:00+00:00 |
| Tema | Diego Arria: Sigue la narcotiranía, pero apoyada por EE UU |
Fuente
El Nacional Publicacion original: 2026-07-07T10:00:00+00:00
Redacción Noticias Venezuela
Colaborador editorial.
