Saltar al contenido
Guia actualizada sobre Улучшить helpful content score Noticias Venezuela | Noticias, economía y trámites: contexto, puntos clave, preguntas frecuentes y proximos pasos para seguir
Noticias

La búsqueda incansable de una joven de 24 años en La Guaira se ha convertido en un símbolo de la resiliencia humana frente a la tragedia. Tr

La búsqueda incansable de una joven de 24 años en La Guaira se ha convertido en un símbolo de la resiliencia humana frente a la tragedia. Tr

Noticias Publicado 18 julio 2026 6 min de lectura Redacción Noticias Venezuela
Joven revisando escombros con determinación en La Guaira, Venezuela, tras un terremoto.
Imagen destacada del articulo fuente

La búsqueda incansable de una joven de 24 años en La Guaira se ha convertido en un símbolo de la resiliencia humana frente a la tragedia. Tres semanas después de los terremotos que devastaron la región el pasado 24 de junio, Lorena Laya continúa su labor junto a la maquinaria pesada, removiendo escombros en un esfuerzo desesperado por encontrar a su padre, su madrastra y sus hermanos.

Una Rutina de Esperanza y Vigilia

Desde que los sismos sacudieron el norte de Venezuela, Lorena se ha mudado a La Guaira. Su rutina diaria consiste en supervisar de cerca la excavadora oruga que trabaja incansablemente en la remoción de escombros. Por las noches, descansa en casa de su abuelo paterno, regresando a su hogar en Caracas solo para buscar ropa limpia. «Estamos aquí desde que la máquina se enciende hasta que se apaga», relata Lorena, buscando un resquicio de señal telefónica bajo la sombra de un árbol. La joven enfatiza la necesidad de estar alerta para evitar que los cuerpos de sus seres queridos sean arrastrados accidentalmente por la maquinaria. Una carpa instalada por vecinos sirve como refugio cuando las fuerzas flaquean, un espacio compartido con otros familiares de desaparecidos que aferran a la misma esperanza: rescatar a alguien con vida. «Si sobreviví fue para encontrarlos. Estoy dándolo todo para lograrlo», afirma con determinación.

Ecos del Deslave de Vargas

La historia de la familia de Lorena se entrelaza trágicamente con el recuerdo del deslave de Vargas en diciembre de 1999. Aquella catástrofe natural, que arrasó con gran parte del estado La Guaira, también afectó a su familia. Mientras la casa de su familia paterna permaneció intacta, la residencia de su madrastra, Nohelia Iriarte, en Carmen de Uria, quedó sepultada. Los Iriarte vivieron años en refugios hasta que el programa Gran Misión Vivienda Venezuela les asignó un apartamento en el edificio 27 del complejo OPP, en el sector Caribe de Caraballeda. Este mismo edificio sería una de las estructuras que colapsarían devastadoramente tras los recientes terremotos.

La tragedia de la OPP 27

Nohelia Iriarte residía en el tercer piso del edificio OPP 27 junto a su esposo Henry Laya y sus hijos Diego (14) y Giannys (6). La hermana de Iriarte, también damnificada del deslave de Vargas, vivía en el piso 11 y logró sobrevivir a los terremotos. El colapso de más de un centenar de edificios de la Misión Vivienda en La Guaira ha generado críticas y cuestionamientos sobre la calidad de los materiales de construcción utilizados en estos complejos residenciales.

El día de los sismos

El 24 de junio, día en que se celebraba la Batalla de Carabobo y la festividad de San Juan en Naiguatá, Lorena habló por última vez con su madrastra. Planeaban asistir a los tambores de San Juan. Sin embargo, a las 18:05 hora local, dos potentes terremotos de magnitud 7,2 y 7,5 sacudieron la región. «Al principio, yo no tenía la certeza de que ellos estuvieran en su casa porque me habían dicho que querían ir a los tambores de Naiguatá», confiesa Lorena. «Pero cuando llegué aquí y vi que el edificio se había caído, el corazón se me puso chiquitico y sentí la garganta cerrada».

Búsqueda en Hospitales y Morgues

A su llegada a La Guaira, Lorena inició un recorrido por hospitales y morgues. La búsqueda era tanto por ellos vivos como fallecidos. El 27 de junio, tres días después de los sismos, acudió al Hospital José María Vargas. Un militar le permitió el acceso a la morgue, advirtiéndole que en 20 minutos los cuerpos serían trasladados. Allí, Lorena presenció una escena desgarradora: cuerpos apilados, cubiertos precariamente con sábanas y toallas, expuestos a la intemperie. «Para mí fue impactante ver los charcos de sangre. Los tenían ahí amontonados, como si no tuvieran historia ni familia, como si no valieran nada», recuerda conmovida.

La Lucha Manual y la Necesidad de Maquinaria

Tras visitar otras morgues y ante la falta de noticias, Lorena se convenció de que sus parientes debían estar bajo los escombros. Comenzó a escarbar con sus propias manos en las ruinas de la OPP 27, una labor extenuante y angustiosa. «Buscarlos por mí misma no fue como me lo imaginaba. Es muy difícil, a veces te encuentras un pie o con un pedazo como de vértebra». La búsqueda manual se volvía insuficiente ante el peso de las placas de concreto, y la escasez de maquinaria pesada se hizo evidente. A tres semanas del desastre, videos en redes sociales evidenciaban el clamor de sobrevivientes y rescatistas por excavadoras. La intervención de un funcionario de la policía y su hermana militar, con los contactos necesarios, permitió la llegada de maquinaria estatal.

El Viernes 10 de Julio, 16 días después de los sismos, Lorena logró recuperar los restos de su hermana menor y su madrastra. Los hallaron en lo que sería la sala de su apartamento, identificados por pertenencias y las facciones aún reconocibles. «Mi madrastra tenía un bolso con sus documentos de identificación y mi bebé estaba acostadita en un colchón que sabíamos que era de ella», relata, refiriéndose a su hermana Giannys. «Quiero hablar de mi hermanita en tiempo presente porque siempre va a ser mi Negrita, aunque ya no esté con nosotros en este plano», dice con la voz entrecortada por el llanto. «No voy a decir que siento felicidad, pero sí un poco de paz de saber dónde están, que las tenemos con nosotros».

La búsqueda continúa, y la esperanza de Lorena se mantiene firme, aferrada a la creencia de que cada esfuerzo es un paso más cerca de encontrar a los que aún faltan. La situación en La Guaira, marcada por la devastación y la resiliencia, recuerda la fragilidad de la vida y la fuerza inquebrantable del amor familiar.

Datos clave
| Aspecto | Detalle |
|—|—|
| Fecha de los terremotos | 24 de junio |
| Magnitud de los sismos | 7.2 y 7.5 |
| Zona afectada | Norte de Venezuela, La Guaira |
| Búsqueda de Lorena | Padre, madrastra y hermanos |
| Edificio colapsado | OPP 27, Caraballeda |

Este suceso pone de manifiesto las graves consecuencias de los desastres naturales y la importancia de la solidaridad y el apoyo comunitario en momentos de crisis. La historia de Lorena Laya es un testimonio de la lucha por la verdad y la dignidad ante la adversidad, y un llamado a la acción para continuar los esfuerzos de recuperación y búsqueda en las zonas afectadas.

Fuente: El Nacional – https://www.elnacional.com/2026/07/si-sobrevivi-fue-para-encontrarlos-la-joven-que-se-niega-a-abandonar-los-escombros-donde-se-encuentran-los-cuerpos-de-sus-familiares-a-3-semanas-de-los-terremotos-en-venezuela/

Datos clave

Punto Detalle
Fuente El Nacional
Fecha 2026-07-18T13:11:19+00:00
Tema “Si sobreviví fue para encontrarlos”: la joven que se niega a abandonar los escombros donde se encuentran los cuerpos de

Fuente

El Nacional Publicacion original: 2026-07-18T13:11:19+00:00